En el marco de la presentación del Plan Quinquenal de Minería 2026-2030, el ministro de Trabajo, Industria, Empleo y Minería de La Rioja, Federico Bazán, aseguró que la actividad minera representa uno de los sectores con mayor potencial para transformar estructuralmente la economía provincial y generar nuevas oportunidades laborales.
Durante su exposición, Bazán remarcó que la provincia viene trabajando desde hace años en el desarrollo del sector y sostuvo que la minería ya fue definida como una política de Estado. “Entendemos que es el vector económico que mayor potencial tiene y el que puede generar oportunidades estructurales para mucha gente en nuestra provincia, mejorando su calidad de vida”, expresó.
El funcionario detalló que actualmente La Rioja cuenta con 25 proyectos mineros en distintas etapas: 18 en fase de prospección y siete en exploración. En ese sentido, explicó que el nuevo plan quinquenal busca consolidar una hoja de ruta clara para el desarrollo de la actividad entre 2026 y 2030.
Bazán señaló que el programa fue elaborado de manera planificada y participativa, con intervención de comunidades, universidades, sector privado y organismos públicos. Según indicó, el objetivo es garantizar un crecimiento “sin conflictos sociales, con seguridad jurídica, permisos ambientales y acompañamiento del Estado”.
“El plan tiene cinco ejes bien definidos y entendemos que trabajando todos juntos vamos a generar el contexto para que los objetivos se puedan cumplir”, afirmó.
El ministro también hizo foco en el impacto laboral de la actividad minera y explicó que, aunque las etapas iniciales requieren menos personal, el desarrollo y construcción de los proyectos generan una fuerte demanda de empleo y movimiento económico.
“La minería genera mano de obra directa e indirecta en todas sus etapas. Un proyecto en producción puede tener salarios promedio superiores a los tres millones de pesos, con trabajadores que consumen y dinamizan la economía local”, sostuvo.
Como ejemplo, mencionó que algunos emprendimientos mineros durante la fase de construcción llegaron a emplear entre 3.000 y 4.000 personas, aunque luego la cantidad de trabajadores disminuya en la etapa productiva.
Bazán aclaró además que la minería no debe ser vista como una solución aislada a los problemas económicos de la provincia. “No hay soluciones mágicas. Hay que trabajar en minería, pero también en turismo, agricultura, ganadería e industria”, manifestó.
Finalmente, respondió a las preocupaciones vinculadas al impacto ambiental y aseguró que la actividad debe desarrollarse con estrictos controles sobre el uso del agua y el cuidado del ambiente. “Es la única forma en que cualquier actividad productiva puede hacerse, como sucede en muchos países”, concluyó.
