Un grupo de intendentes de distintas provincias del país se movilizó en la ciudad de Buenos Aires para reclamar al Gobierno nacional una mayor asignación de recursos destinados a los municipios, en un contexto marcado por la caída de ingresos y el incremento de la demanda social. La protesta contó con el acompañamiento del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien se sumó a las gestiones y expresó su respaldo a los jefes comunales.
La convocatoria reunió a intendentes de diferentes puntos del país que coinciden en advertir una situación crítica en las administraciones locales, producto de la reducción de transferencias y el aumento de los costos para sostener servicios esenciales como la recolección de residuos, el mantenimiento urbano, la asistencia social y la infraestructura básica.
En ese marco, Quintela explicó que su presencia responde a la necesidad de compartir diagnósticos y articular estrategias conjuntas. “Quería compartir con los compañeros intendentes la visión que tiene cada uno sobre la situación del país”, señaló, al tiempo que remarcó la importancia de mantener una agenda común frente a la complejidad del escenario económico.
Consultado sobre la realidad puntual de los municipios riojanos, el mandatario destacó la cohesión política existente en la provincia. “Los 18 municipios son de nuestro mismo signo político, por lo tanto tenemos una relación muy cordial y tiramos todos juntos por el mismo camino, hacia el mismo objetivo”, afirmó.
En esa línea, subrayó que la principal preocupación de los intendentes es poder garantizar prestaciones básicas a la comunidad. “Buscamos que esté mínimamente garantizado que nuestra gente pueda tener una mejor calidad en la prestación de los servicios y los básicos indispensables en este momento duro que vive el país”, sostuvo Quintela.
El reclamo de los intendentes se inscribe en una discusión más amplia sobre el federalismo fiscal y la distribución de los recursos entre Nación, provincias y municipios. Los jefes comunales plantean que son el primer eslabón de respuesta ante las demandas sociales, pero muchas veces carecen de financiamiento suficiente para sostener políticas públicas en sus territorios.
Desde las distintas delegaciones coincidieron en que la situación se ha agravado en los últimos meses, lo que obliga a reforzar la presencia institucional en la capital del país para visibilizar el problema y exigir soluciones concretas.
La jornada de movilización incluyó reuniones, presentaciones formales y gestiones ante autoridades nacionales, con el objetivo de abrir canales de diálogo que permitan recomponer el flujo de recursos hacia los municipios y evitar un deterioro mayor en la calidad de vida de los vecinos.
En ese sentido, los intendentes anticiparon que continuarán impulsando acciones conjuntas si no obtienen respuestas favorables, al considerar que el sostenimiento de los gobiernos locales resulta clave para garantizar el funcionamiento del Estado en el territorio y atender las necesidades más urgentes de la población.
