La causa que investiga un presunto abuso sexual durante un «ritual de iniciación» en el ámbito del hockey femenino ha tomado un nuevo impulso tras la reapertura del expediente y la imputación de seis personas. En una entrevista exclusiva para Infobae, la denunciante rompió el silencio para responder a las versiones de las familias acusadas, quienes sostienen que los hechos fueron «consentidos» y parte de un «juego».
Un «bautismo» de violencia y vulnerabilidad
El hecho ocurrió hace tres años en Mendoza, durante un torneo en el Club Alemán. La víctima, que en aquel entonces tenía 16 años, relató con crudeza cómo lo que esperaba que fuera una broma inofensiva —como teñirse el pelo— se transformó en una pesadilla.
«Ya habían cerrado la puerta, ya estaba vendada, me habían sacado la remera… Tenés a 10 adultas riéndose, haciéndote cosas. Es muy difícil salir del estado de shock», expresó la joven, desmintiendo categóricamente que existiera consentimiento.
La respuesta a las acusaciones de «interés económico»
Frente a las declaraciones de la madre de una de las imputadas, quien sugirió que la familia de la víctima busca un beneficio económico, la denunciante fue tajante:
- Abogados Ad Honorem: Aclaró que su equipo legal no ha percibido honorarios.
- Sin demanda civil: A la fecha, no se ha presentado ninguna acción por daños y perjuicios, y aseguró que, de recibir dinero en un futuro, su único interés es donarlo.
- Evidencia borrada: Cuestionó por qué las acusadas borraron los videos del ritual si realmente se trataba de un «juego inocente».
El uso de una «morcilla» como objeto de humillación
Uno de los puntos más polémicos de la causa es la presencia de una morcilla en el vestuario. La joven relató que, mientras estaba vendada, le abrieron la calza y le colocaron el objeto desde el ombligo hasta la entrepierna. «Me daba tanto asco… No tuvo connotación sexual porque todos los comentarios eran justamente sexuales», señaló, criticando la naturalización de estos ritos en los clubes.
Hacia un cambio legislativo
A raíz de este caso, se ha impulsado un proyecto de ley a través de la diputada Juliana Díaz. La iniciativa busca establecer un protocolo obligatorio para que las comisiones directivas de los clubes actúen de manera inmediata ante casos de abuso sexual o violencia en sus instalaciones.
«Para mí, que este tema esté en debate ya es muchísimo. Mi objetivo es que esto no vuelva a pasar», concluyó la víctima.
