El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, expresó preocupación por el clima generado tras recientes declaraciones del presidente Javier Milei hacia empresarios y sostuvo que ese tipo de confrontación “no ayuda” a generar condiciones para nuevas inversiones en el país.
El dirigente empresarial consideró que la prioridad del actual escenario económico debería centrarse en estimular la inversión productiva y la generación de empleo. En ese sentido, afirmó que el gran desafío del modelo económico es lograr que la estabilización macroeconómica vaya acompañada por un proceso de expansión de la actividad.
Weiss planteó que, si bien el objetivo de reducir la inflación y alcanzar niveles similares a los de economías estables es compartido por el sector privado, el camino para lograrlo debe incluir incentivos claros para que se amplíen las inversiones. Según explicó, esto permitiría crear un “círculo virtuoso” de producción, empleo y crecimiento.
En ese marco, cuestionó los cuestionamientos públicos del Presidente hacia empresarios que, según remarcó, han invertido durante años en el país. “Desde la máxima autoridad sería importante convocar a los empresarios a invertir, tanto nacionales como extranjeros”, sostuvo. También subrayó que en cualquier proceso económico los primeros en apostar por nuevas inversiones suelen ser los propios empresarios locales, mientras que el capital extranjero llega posteriormente.
Para el titular de la entidad, insistir en confrontaciones con el sector privado no contribuye a mejorar el clima económico. Aunque aclaró que un presidente puede realizar críticas puntuales, consideró que reiterar ese tipo de mensajes no favorece la confianza necesaria para el desarrollo de proyectos productivos.
En relación con el programa impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo, destinado a incentivar el uso de ahorros en dólares no declarados —popularmente conocidos como “dólares del colchón”—, Weiss señaló que la iniciativa podría movilizar pequeños montos, aunque puso en duda su impacto macroeconómico. A su entender, el plan apunta principalmente a pequeños ahorristas y resta por ver si la suma de esas operaciones alcanzará volúmenes significativos para influir en la economía.
Al analizar la situación del sector de la construcción, Weiss fue contundente al afirmar que no espera una reactivación significativa de la obra pública nacional durante este año. Según indicó, la inversión estatal en infraestructura se ha mantenido prácticamente nula en los últimos períodos y no se prevén cambios relevantes en el corto plazo.
No obstante, mencionó que podrían registrarse algunas inversiones vinculadas al sistema de concesiones viales. En ese esquema, el Gobierno licita paquetes de rutas para que empresas privadas se encarguen de su reparación y mantenimiento a cambio del cobro de peajes. Si bien esto generaría cierta actividad en el sector, aclaró que el alcance de estas obras será limitado frente a las necesidades de infraestructura del país.
En cuanto a la construcción privada, Weiss explicó que el principal problema radica en los altos costos actuales. La suma del precio del terreno y del costo de obra produce valores finales que el mercado inmobiliario no está dispuesto a convalidar. Como consecuencia, muchas personas prefieren comprar propiedades ya terminadas antes que invertir en proyectos desde el pozo, ya que el costo final suele resultar más alto y requiere esperar varios años para la entrega.
Este escenario desalienta tanto a los compradores finales como a los inversores, lo que mantiene al sector en niveles bajos de actividad. Además, esa caída impacta directamente en industrias vinculadas a la construcción, como la producción de metales, aluminio, zinc y otros insumos utilizados en obras.
Frente a esta situación, Weiss señaló que desde el sector vienen presentando propuestas orientadas a estimular el desarrollo de viviendas, especialmente para la clase media. Entre ellas mencionó la posibilidad de reducir ciertos impuestos vinculados a la construcción, con el argumento de que un proyecto que no se realiza no genera recaudación alguna.
Sin embargo, el dirigente remarcó que la herramienta clave para reactivar el mercado inmobiliario sería la existencia de créditos hipotecarios a largo plazo. Según explicó, muchas familias podrían afrontar una cuota similar al valor de un alquiler si existieran líneas de financiamiento adecuadas. Para ello, consideró necesario desarrollar un mercado de capitales más profundo que permita sostener ese tipo de préstamos en el tiempo, algo que todavía no está consolidado en Argentina.



