El secretario general de la Gobernación de La Rioja, Ricardo Herrera, brindó una extensa entrevista en la que abordó la situación financiera de la provincia, defendió las medidas de reestructuración adoptadas por el Ejecutivo y cuestionó los criterios de distribución de recursos por parte del Gobierno Nacional. Además, se refirió al futuro político del oficialismo y descartó despidos en la administración pública.
Reclamo por fondos y situación fiscal. Herrera sostuvo que la provincia atraviesa un contexto de “crisis y estrés financiero” y remarcó que los fondos coparticipables constituyen prácticamente la única fuente de financiamiento para el Estado riojano. En ese marco, pidió que Nación contemple la realidad territorial al momento de asignar recursos.
“El Estado no es una planilla de Excel”, afirmó, al señalar que detrás de los números hay servicios esenciales que deben sostenerse, como salud, seguridad y educación. En ese sentido, destacó que La Rioja se ubica “por encima de la media nacional” en empleo formal, ocupando el octavo lugar en el ranking de provincias, lo que —según indicó— debería considerarse al momento de evaluar la distribución de fondos.
También ejemplificó el nivel de gasto estructural del Estado: mantener un paciente en terapia intensiva cuesta cerca de 10 millones de pesos por día, precisó, al explicar la magnitud de los compromisos que enfrenta el sistema sanitario provincial.
Reestructuración del gabinete y reducción del gasto. El funcionario recordó que en noviembre el gobernador Ricardo Quintela anunció una reestructuración del gabinete con el objetivo de generar ahorro y redistribuir recursos. Entre las medidas adoptadas mencionó:
La eliminación del Ministerio de Infraestructura.
La baja del Ministerio de Transporte.
La supresión de secretarías vacantes.
La reducción al mínimo de viáticos.
La inmovilización de vehículos oficiales para disminuir gastos operativos.
Según Herrera, estas decisiones permitieron reunir fondos para concretar anuncios por aproximadamente 10.000 millones de pesos, además de destinar cerca de 1.000 millones al sector productivo.
No obstante, advirtió que el recorte tiene límites: “Es una sola masa salarial que antes alcanzaba para más y ahora alcanza para poco”, explicó, al detallar que el Ejecutivo debe administrar recursos cada vez más escasos frente a demandas crecientes.
Empresas estatales bajo análisis. Consultado por el funcionamiento de empresas del Estado, el secretario señaló que el Gobierno analiza “caso por caso” la situación de distintas firmas provinciales. Sobre la planta de vidrio —cuestionada por su falta de puesta en marcha— evitó profundizar, aunque reconoció que se estudia la posibilidad de venta.
Aclaró que estas decisiones forman parte de un proceso de revisión integral del gasto público en un contexto de crisis, priorizando las cuatro funciones esenciales del Estado: salud, educación, justicia y seguridad.
Sin despidos y rechazo a la “salida fácil”. Herrera descartó que la reestructuración implique despidos masivos en la administración pública. Subrayó que el gobernador no contempla “echar gente” como mecanismo de ajuste, aun cuando en el sector privado la automatización y la inteligencia artificial estén reduciendo puestos de trabajo.
“La Rioja hay que analizarla en otro contexto”, sostuvo, al reivindicar una visión basada en la justicia social y el cuidado del empleo. A su juicio, optar por despidos sería una “salida fácil” que el Gobierno provincial no está dispuesto a adoptar, incluso si ello implica asumir costos políticos.
Preocupación social y horizonte político. En el tramo final de la entrevista, el funcionario advirtió sobre el deterioro económico que afecta no solo a sectores vulnerables, sino también a comerciantes, productores, industriales y empresarios locales. Alertó que muchos trabajadores actualmente perciben fondos de desempleo y que en los próximos meses podría agravarse la situación social.
Respecto a su futuro político, ante versiones que lo mencionan como posible candidato en 2027, Herrera evitó definiciones personales. Señaló que cualquier aspiración depende del éxito del proyecto encabezado por el gobernador Quintela y remarcó que la prioridad es “dar respuesta institucional a la gente”.
“La gente no quiere escuchar posicionamientos personales; quiere soluciones”, concluyó, reafirmando que el objetivo central del oficialismo es sostener la gestión en un escenario económico adverso y preservar la estabilidad social de la provincia.
