Una nueva denuncia pública vuelve a poner en el centro de la polémica una presunta estafa relacionada con falsas ofertas de trabajo para el reconocido festival Cosquín Rock. En esta ocasión, la acusación surge desde la provincia de La Rioja y señala a un hombre identificado como Pablo Iván Coronel, radicado en Córdoba.
Rosario Arman, una de las personas damnificadas, relató que el acusado ofrecía puestos de trabajo en tareas de seguridad para el festival. Según su testimonio, para acceder al empleo se solicitaba el pago de 40.000 pesos, supuestamente destinados a cubrir trámites administrativos, antecedentes y documentación, con la promesa de que el importe sería reintegrado en el primer pago salarial.
Además, se ofrecía un “kit de seguridad” que incluía borcegos por un valor de 60.000 pesos, señalando que era un requisito obligatorio para trabajar. Aunque se indicaba que la organización proporcionaría remeras y pantalones, el calzado y otros elementos como linterna debían correr por cuenta del trabajador. Algunas personas abonaron el importe del kit, mientras que otras adquirieron los elementos por su cuenta, pero en todos los casos la exigencia se mantenía.
La propuesta laboral prometía una remuneración de 10.000 pesos por hora, con jornadas de entre 10 y 12 horas diarias.
Un esquema que parecía real. Según la denunciante, el reclutamiento se realizaba a través de personas conocidas en el ámbito de la seguridad en La Rioja, lo que generó confianza entre los aspirantes. También se organizaron reuniones virtuales por Zoom donde se compartían supuestas novedades del evento, así como encuentros presenciales. Incluso algunos coordinadores habrían viajado a Córdoba para reunirse con el señalado.
Todo este entramado otorgaba credibilidad a la propuesta y reforzaba la expectativa de quienes buscaban una oportunidad laboral.
Más de mil afectados. De acuerdo con la denuncia, más de 1.000 personas habrían resultado perjudicadas. Muchas de ellas habrían transferido dinero sin recibir posteriormente ni el empleo prometido, ni el kit de trabajo, ni la devolución del importe inicial.
El impacto sería especialmente grave en una provincia donde, según el testimonio, la precariedad laboral es alta y conseguir empleo resulta complicado. “Jugó con la ilusión de la gente”, expresó la denunciante, señalando que muchas personas de bajos recursos confiaron en la oferta con la esperanza de mejorar su situación.
Las acusaciones sostienen que el monto total recaudado podría rondar cifras millonarias.
Pedido de difusión. La denunciante manifestó que su objetivo al hacer pública la situación es advertir a la comunidad y evitar que más personas resulten afectadas por esquemas similares. Hasta el momento, no se ha informado oficialmente sobre avances judiciales vinculados al caso.
