Por mas Nunca Más, aunque incomode y moleste
El Nunca Más no alcanzó a erradicar definitivamente los fantasmas del pasado trágico.
Lo comprobamos en el presente. Posiblemente nunca se fueron del todo. Estaban agazapados esperando el regreso y atacar con sus garras de represión, terror, despojo de derechos, saqueo de patrimonio y bienes comunes.
Junto con el negacionismo del Terrorismo de Estado y el Genocidio, volvieron a implantar la receta neoliberal de la especulación financiera, el endeudamiento permanente y las privatizaciones de Martinez de Hoz, que fué el verdadero proyecto encubierto detrás de la muerte, las cárceles, las persecuciones y las desapariciones.
Vuelven como entonces, a reconstruir una nación para pocos, para una reinventada oligarquia, sin derechos para las mayorias populares y con represión.
Por eso reescriben el manual de la explotación de los trabajadores con un proyecto de reforma laboral hecha a medida de los poderes económicos y las grandes coorporaciones.
Venden el patrimonio nacional y se arrodillan ante el Imperio en retroceso del Norte, entregándole el puerto de Usuhaia y participación en cuanto negocio de saqueo y despojo de nuestras riquezas comunes.
Desfinancian la educación y expulsan a millones de niños de la cobertura social, del saber y la alimentación.
Quitan recursos históricos para la educación técnica, arrebatando derechos humanos a miles de adolescentes y jóvenes que podian desarrollar posibilidades de oficios, trabajo y producción. La motosierra les arranca de «cuajo» un destino de dignidad para arrojarlos a la pobreza y la marginalidad.
Reafirman su vocación de intimidación y control de la militancia popular con un aparato de inteligencia, la SIDE reciclada, similar a la de la dictadura, donde a cualquiera se lo sindica y presume, potencial terrorista, sea mapuche, migrante, miltantes de organizaciones libres del pueblo o politicas, opositoras. Ejemplo: Milagro Sala, Julio de Vido, Cristina Fernández de Kirchner, dirigentes e integrantes de pueblos originarios, sindicalistas.
Y para legalizar la opresión, criminalizan a las infancias con la rebaja de la edad de imputabilidad de los niños y niñas, con un relato efectista y parcializado de seguridad, despreciando un proyecto de vida que se construye desde la inclusión, el amor y la educación, único camino de dignidad y garantia de paz y seguridad, en una sociedad que no reproduzca la violencia como solución de sus males.
Todo va unido en el diseño de las derechas, para robarnos la alegria, la esperanza y la dignidad.
Nos queda un tesoro que no podemos esconder ni dilapidar: la memoria y las ganas de ser felices, no en soledad- es imposible-. En comunidad, unidos para recuperar las semillas de amor de nuestra historia y sembrarlas una y otra vez, para espantar el odio, la injusticia de los derechos pisoteados y secuestrados
y la muerte.
El Nunca Más hay que seguir diciéndolo y haciéndolo, aunque algunos lo olviden, lo nieguen o lo ataquen para borrarlo.
El Nunca Más está escrito para siempre.
Pocho Brizuela
Secretario de DD.HH de La Rioja

