Un innovador anticonceptivo masculino inyectable y reversible, denominado ADAM, superó con resultados positivos su primer ensayo clínico en humanos, al demostrar un alto perfil de seguridad y una eficacia sostenida de hasta 24 meses. El método fue desarrollado por la empresa biotecnológica Contraline y se posiciona como una alternativa temporal a la vasectomía tradicional.
El estudio de Fase 1 se llevó a cabo en Australia y contó con la participación de 25 voluntarios. El procedimiento consiste en la inyección de un hidrogel soluble directamente en los conductos deferentes, lo que bloquea el paso de los espermatozoides sin recurrir a hormonas. Según los investigadores, en apenas 30 días el implante logró reducir la presencia de espermatozoides móviles en el semen entre un 99,6 % y un 100 %.
Los resultados fueron presentados ante la Asociación Urológica Estadounidense, donde se destacó que el método no es hormonal, lo que evita los efectos secundarios habitualmente asociados a los anticonceptivos femeninos basados en fármacos. Este aspecto representa uno de los principales avances del dispositivo, al ampliar las opciones anticonceptivas masculinas con menor impacto sistémico.
El director médico de Contraline, el doctor Alexander Pastuszak, explicó que los hallazgos confirman que el hidrogel mantiene su integridad física durante el período previsto de eficacia sin provocar reacciones adversas graves. Además, una vez cumplido su ciclo de acción, el material se degrada y es absorbido de manera natural por el organismo, lo que permitiría la recuperación de la fertilidad sin necesidad de nuevas intervenciones.
Tras el éxito de esta etapa inicial, el proyecto avanza hacia ensayos clínicos de mayor escala, que buscarán precisar la reversibilidad a demanda y estandarizar el protocolo de aplicación. De mantenerse los actuales niveles de seguridad y eficacia, los desarrolladores estiman que el anticonceptivo podría obtener las autorizaciones regulatorias necesarias para su comercialización global hacia finales de 2028.

