Seguridad y prevención
El jefe de la Policía de la Provincia brindó definiciones clave sobre la situación de seguridad en el territorio provincial, la importancia del vínculo con la ciudadanía, la lucha contra el narcotráfico y la preocupación por la siniestralidad vial.
El jefe de la Policía de la Provincia de La Rioja, comisario general René Molina, se refirió al rol actual de la institución, los desafíos en materia de seguridad y la necesidad de estrechar lazos con la comunidad para responder a las demandas de los vecinos.
“La gente reclama una policía más cercana y vamos a trabajar para recuperar esa confianza”
Molina remarcó que uno de los pilares fundamentales de su gestión es atender el reclamo social por una fuerza más accesible y presente: “La gente reclama una policía más cercana y vamos a trabajar para recuperar esa confianza”, enfatizó. En la misma línea, reconoció que las críticas hacia la fuerza son necesarias para corregir el rumbo y reiteró que la seguridad no recae exclusivamente en el accionar policial, sino que requiere del compromiso conjunto de toda la sociedad.
Seguridad, narcotráfico y cooperación estratégica
En el plano operativo, el titular de la fuerza destacó el posicionamiento de la provincia a nivel nacional, señalando que La Rioja se mantiene como uno de los distritos más seguros del país, un camino que —según afirmó— se continuará profundizando mediante la optimización de la capacidad de respuesta.
Asimismo, puso de relieve la articulación con las fuerzas federales en el combate contra el narcotráfico. Al respecto, indicó que a pesar de las diferencias formales en uniformes y competencias, existe un objetivo común junto a Gendarmería Nacional, lo cual se traduce en operativos coordinados y controles estratégicos en rutas y centros de encomiendas de la región.
Prevención vial: un llamado a la conciencia ciudadana
Otro de los ejes centrales abordados por el jefe policial fue la problemática de los siniestros viales. Molina expresó su preocupación por la imprudencia en las calles y rutas de la provincia, advirtiendo que ningún esfuerzo institucional resulta suficiente sin la participación activa de los conductores. Si bien reconoció que la gran mayoría de la ciudadanía cumple con normativas básicas como el uso del casco, insistió en la necesidad de revertir las conductas de aquel sector minoritario que infringe las reglas, poniendo en riesgo vidas humanas y saturando el sistema de salud pública.
Con un enfoque orientado a la profesionalización, la cercanía con el vecino y el trabajo articulado con los distintos poderes y fuerzas de seguridad, la conducción policial busca consolidar una política de prevención integral en todo el territorio provincial.



