El mercado de combustibles registró su relevamiento mensual correspondiente a noviembre, evidenciando un escenario de aumentos moderados en las naftas —alineados con la pauta inflacionaria— y variaciones mixtas que incluyeron bajas significativas en algunos segmentos del gasoil.
Principales variaciones por bandera
YPF (Valores de referencia)
- Nafta Súper: Pasó de $2.159 a $2.189 (un incremento de $30, representando una suba del 1,39%).
- Nafta Infinia: Subió de $2.399 a $2.425 (alza del 1,08%).
- Diésel común: Aumentó de $2.359 a $2.429 (un incremento del 2,97%).
- Infinia Diésel: Registró una baja considerable, pasando de $2.779 a $2.599 (una reducción del 6,48%).
Shell
- Nafta Súper y V-Power: Mantuvieron sin cambios sus valores respecto al mes anterior, cotizando a $2.243 y $2.561, respectivamente.
- Diésel común: Subió de $2.469 a $2.509.
- V-Power Diésel: Incrementó su precio de $2.699 a $2.742.
AXion
- Nafta Súper: Pasó de $2.249 a $2.243 (registrando una leve baja).
- Quantium (Premium): Bajó levemente de $2.569 a $2.562.
- Diésel común: Se mantuvo estable en $2.579.
- Quantium Diésel: Aumentó $10, pasando de $2.719 a $2.729.
Refinor
- Nafta Súper: Subió $30, de $2.162 a $2.192.
- Nafta Premium: Pasó de $2.398 a $2.426.
- Diésel común: Subió de $2.362 a $2.429.
- Diésel Premium: Se incrementó de $2.514 a $2.599.
GNC
- El metro cúbico de Gas Natural Comprimido se mantuvo sin modificaciones respecto al mes previo, cotizando a $1.049.
Contexto económico y políticas de actualización
Los incrementos aplicados en las naftas se mantienen por debajo del 2%, en consonancia con la estrategia oficial para contener el impacto en los índices inflacionarios generales. Por otro lado, desde el sector empresario se argumenta que los precios internacionales del crudo y el retraso acumulado en los impuestos podrían dejar los valores locales por detrás de los costos reales, generando un debate constante entre las petroleras y las pautas de actualización gubernamentales.
El gasoil representa entre el 35% y el 40% de los costos operativos directos en el transporte terrestre de cargas, lo que convierte a cualquier variación en su precio en un detonante inmediato sobre toda la cadena logística y de suministros.
Impacto en los costos operativos y tarifas de flete
- Traslado directo a tarifas: Las cámaras empresarias del sector (como FADEEAC) ajustan sus índices de costos de forma automática tras subas en los combustibles. Un incremento en el gasoil regular (~3%) impacta en un ajuste inmediato de entre 1% y 1,5% en la tarifa final del flete.
- Presión sobre las PyMEs transportistas: Las pequeñas empresas y transportistas independientes —que representan la mayor parte de la flota circulante— suelen tener menor margen de negociación con las generadoras de carga, contrayendo sus márgenes de ganancia cuando no pueden trasladar la suba de inmediato.
- Disparidad por tipo de combustible: Mientras que el diésel común subió cerca del 3%, la baja puntual en segmentos diésel premium beneficia temporalmente a las flotas de última generación (Euro 5/6) que requieren combustible de ultra bajo azufre, aliviando parcialmente la brecha operativa entre unidades modernas y antiguas.
Efectos en la cadena de suministros y precios finales
| Sector afecado | Mecanismo de impacto | Consecuencia en el consumidor |
| Alimentos y Consumo Masivo | Dependencia 100% del transporte terrestre en tramos cortos y medios. | Remarcación rápida en góndolas, sumando presión sobre la canasta básica. |
| Producción Agrícola y Granos | Impacto directo en fletes de cosecha desde el campo hacia puertos o acopios. | Pérdida de competitividad en los márgenes del productor primario. |
| Comercio Electrónico / Distribución Urbana | Incremento en los costos de «última milla». | Alza en las tarifas de envío al cliente final o absorción por parte de las plataformas. |
Estrategias de mitigación del sector
- Optimización de ruteos: Uso intensivo de software de gestión de flotas para consolidar cargas y minimizar kilómetros recorridos «en vacío».
- Control de conducción eficiente: Capacitación de choferes en técnicas de manejo económico (mantenimiento de velocidad constante, ralentí mínimo) para reducir el consumo hasta un 8-10%.
- Renovación tecnológica: Inversión en unidades duales o conversión a GNC en tramos urbanos y de corta distancia, aprovechando la estabilidad en la tarifa del metro cúbico.



