El presidente del Consejo Médico de La Rioja, el Dr. Jorge Tizera, manifestó su preocupación por el incremento en la salida de profesionales de la salud hacia otras provincias e incluso al exterior, una situación que —según indicó— se viene observando con mayor frecuencia en los últimos años y que ya genera impacto en el sistema sanitario local.
“Es un hecho que lo venimos viendo con más asiduidad. Es preocupante. No tenemos las causas verdaderas del abandono de la provincia, pero suponemos que se debe a mejores condiciones laborales en provincias vecinas y a veces hacia otros países”, explicó Tizera al analizar el fenómeno.
El titular del Consejo Médico detalló que, si bien La Rioja cuenta con dos universidades que forman profesionales y mantiene un número importante de nuevas matrículas, el problema se centra en la pérdida de médicos ya formados. “En el año 2025 tuvimos 66 bajas de matrícula contra 87 altas. El problema es que las bajas son médicos formados que se nos van de la provincia”, señaló.
Según explicó, se trata de profesionales cuya formación demandó años de inversión académica y sanitaria. “Son médicos que la provincia ha formado, que han utilizado la infraestructura hospitalaria y que, por alguna causa que suponemos vinculada a mejores condiciones laborales, emigran hacia otras provincias. En 2025 fueron 66 y en lo que va de este año ya llevamos 15 bajas”, precisó.
Tizera consideró que la situación requiere un trabajo articulado entre las instituciones médicas y el Estado. “Esto lleva un trabajo conjunto de las instituciones médicas con la provincia y con la Nación, porque debería revertirse”, afirmó.
En ese sentido, confirmó que el Consejo mantiene diálogo con el ministro de Salud, Juan Carlos Vergara. “Hemos hablado en un par de oportunidades. Tenemos un canal de diálogo abierto. Él también ha manifestado su preocupación por estos números. No es solo el médico que se va, son familias que se radican en otras provincias”, advirtió.
El presidente del Consejo Médico también subrayó el impacto en el interior provincial, donde ya existen dificultades para cubrir la atención. “Necesitamos que esos médicos se queden y se distribuyan de manera equitativa, especialmente en el interior, que es una zona bastante complicada en la atención médica”, sostuvo.
Además, remarcó que la pérdida de especialistas es especialmente crítica debido al tiempo que demanda su formación. “Un especialista se forma después de muchos años de estudio y sacrificio. Son más de 10, 12 o 15 años en algunos casos. No se puede prescindir de un profesional luego de tanto tiempo de formación”, enfatizó.
Entre las áreas más afectadas, Tizera señaló particularmente la pediatría y los servicios críticos. “Estamos quedando pocos pediatras en la provincia, sobre todo en áreas como terapia intensiva. Son especialidades donde no se están formando muchos médicos, y además no son de las más rentables”, indicó.
También mencionó que la salida de profesionales alcanza a diversas especialidades. “Se van médicos jóvenes con gran potencial. Hay casos en pediatría, neurología, anestesiología y otras. Se han ido médicos muy importantes y se siguen yendo profesionales valiosos de la provincia”, concluyó.



