La comunidad católica de La Rioja vive días de profunda preparación espiritual de cara a la 108° Peregrinación a Las Padercitas, una de las expresiones religiosas más tradicionales de la provincia, que este año se desarrolla bajo un marco especialmente significativo al coincidir con tres celebraciones jubilares de la Iglesia: el Año Jubilar Franciscano, por los 800 años de la muerte de San Francisco de Asís; los 300 años de la canonización de San Francisco Solano; y el Año Jubilar Diocesano de los Beatos Mártires Riojanos.
La tradicional celebración comenzó el 31 de julio y se extenderá hasta el 9 de agosto, con la novena en honor a San Francisco Solano y al Jesús, Divino Niño Alcalde, dos de las advocaciones de mayor arraigo popular en la provincia.
Durante estos días, los fieles participan de las actividades religiosas tanto en la Iglesia San Francisco de Asís, ubicada en el centro de la ciudad, como en el Templo San Francisco Solano, en Las Padercitas. En ambos templos se rezan diariamente el Santo Rosario y la Novena, seguidos por la celebración de la Santa Misa.
Uno de los momentos más esperados de la programación tuvo lugar el sábado 1 de agosto, cuando la imagen del Niño Jesús Alcalde fue trasladada en procesión y caravana desde la Iglesia San Francisco de Asís hasta el templo de Las Padercitas, donde posteriormente se realizó la tradicional velada.
Una peregrinación con más de un siglo de historia
La peregrinación a Las Padercitas constituye una de las manifestaciones religiosas más antiguas de La Rioja. Con esta edición se cumplen 108 años de una tradición que reúne cada invierno a miles de peregrinos provenientes de distintos puntos de la provincia y de regiones vecinas.
El santuario de Las Padercitas, ubicado al pie del cordón del Velasco, es considerado uno de los principales centros de devoción franciscana del noroeste argentino. Allí se venera especialmente a San Francisco Solano, el misionero franciscano nacido en España que evangelizó amplias regiones del actual territorio argentino durante el siglo XVI y que es reconocido como uno de los grandes predicadores de América del Sur.
Su paso por La Rioja forma parte de la tradición religiosa local y alimentó una devoción que se mantiene viva desde hace generaciones. La imagen del santo es considerada protectora de los peregrinos, de los enfermos y de las familias riojanas.
A la figura de San Francisco Solano se suma la del Jesús Divino Niño Alcalde, una singular advocación profundamente arraigada en la identidad religiosa de La Rioja. La imagen simboliza el reconocimiento de Cristo como máxima autoridad espiritual y protector del pueblo, una tradición que se mantiene vigente desde hace siglos y que cada año convoca a miles de devotos.
La jornada central
La actividad principal tendrá lugar el domingo 9 de agosto, cuando se concrete la tradicional caminata hacia Las Padercitas.
El cronograma comenzará a las 7:00 con la Misa de los Peregrinos en la Iglesia San Francisco de Asís. A las 7:45 partirá la peregrinación por las calles de la ciudad rumbo al santuario.
Uno de los momentos de mayor emoción se vivirá a las 10:30, con el tradicional encuentro entre las imágenes de San Francisco Solano y el Niño Jesús Alcalde en la Puerta de la Quebrada, ceremonia que simboliza el abrazo entre ambas devociones y marca el ingreso de los peregrinos al santuario.
Posteriormente, a las 11:15, se celebrará la Eucaristía central en Las Padercitas. Por la tarde, a las 16:00, se realizará la despedida y el regreso de las imágenes hacia la Iglesia San Francisco de Asís, donde a las 20:00 tendrá lugar la misa de recepción de los peregrinos, poniendo fin a una nueva edición de una tradición que, desde hace más de un siglo, forma parte del patrimonio espiritual, cultural e histórico del pueblo riojano.




