El Gobierno de La Rioja formalizó su rechazo a la posibilidad de que la empresa minera Vicuña obtenga el uso casi exclusivo de la denominada “Línea Minera” de 500 kV, una infraestructura estratégica para el desarrollo energético y productivo del oeste argentino. La provincia advirtió que la medida comprometería su planificación energética y limitaría su acceso a un corredor clave para futuras inversiones.
Una línea pensada como corredor regional
La línea eléctrica en discusión fue concebida como un sistema de interconexión de extra alta tensión entre provincias cordilleranas, con el objetivo de potenciar la minería, la generación energética y otras actividades productivas. Aunque actualmente opera en 132 kV, el proyecto original contempla su ampliación a 500 kV para vincular Cuyo con el NOA y asegurar energía para emprendimientos de gran escala.
Según el gobierno riojano, la obra no fue pensada para un solo usuario, sino como una infraestructura pública financiada con aportes de varias provincias, entre ellas La Rioja y San Juan. Por eso, consideran que otorgar prioridad a un actor privado altera el espíritu original del proyecto y restringe el acceso a otros desarrollos energéticos.
El origen del conflicto
La controversia comenzó cuando la empresa Vicuña solicitó ante el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) la exclusividad en el uso de la línea para abastecer sus proyectos mineros de cobre, entre ellos Josemaría y Filo del Sol, ubicados en San Juan. El organismo nacional dio curso favorable al pedido, aunque habilitó un período de oposición para provincias y actores interesados.
Dentro de ese plazo, La Rioja presentó una oposición formal, argumentando que la asignación preferencial de capacidad podría dejar a la provincia sin acceso a un corredor energético estratégico y afectar su integración con el norte del país.
Riesgo para el desarrollo energético riojano
Desde la Secretaría de Energía provincial señalaron que la exclusividad para la minera podría impactar en proyectos eléctricos planificados, especialmente en el sur riojano, con futuras estaciones transformadoras en Villa Unión y Jagüé. Estas obras permitirían fortalecer el sistema eléctrico regional y generar un polo productivo en el Valle del Bermejo.
Además, el gobierno provincial advirtió que la línea fue diseñada para integrar varias jurisdicciones y que priorizar a una sola empresa limitaría el desarrollo minero, energético e industrial de otras provincias que también aportaron a su construcción.
Posible judicialización y audiencia pública
La Rioja anticipó que participará de la audiencia pública convocada por el ENRE para defender su postura técnica y política. En caso de que la resolución final mantenga la exclusividad para Vicuña, el Ejecutivo provincial evalúa avanzar con acciones judiciales para resguardar sus intereses energéticos y productivos.
El conflicto ya suma oposiciones de distintos actores institucionales y empresariales, lo que anticipa una definición compleja sobre el uso de una infraestructura considerada clave para el desarrollo minero y energético del oeste argentino.
