La CGT de La Rioja resolvió avanzar con un pedido formal a la conducción nacional de la central obrera para la definición de un plan de lucha contra el proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, en defensa de los derechos de los trabajadores. La decisión fue ratificada durante una reunión mantenida entre el triunvirato de la CGT provincial y el gobernador Ricardo Quintela, en la que también se expresó un fuerte rechazo a la iniciativa oficial.
En un contexto de profunda crisis económica y social, signado por la pérdida de puestos de trabajo y el deterioro de las condiciones laborales en todo el país, los dirigentes sindicales coincidieron en la necesidad de articular una respuesta unificada a nivel nacional frente a una propuesta que, según advirtieron, representa un retroceso en derechos históricamente conquistados por el movimiento obrero.
Desde la CGT La Rioja señalaron que el planteo elevado a la conducción nacional incluirá la elaboración de un plan de lucha escalonado, con distintas medidas de fuerza orientadas a la defensa del trabajo, la salud, la educación y el rol del Estado. En ese marco, destacaron el acompañamiento del Gobierno provincial y subrayaron que no son muchos los gobernadores que sostienen una postura firme frente a la reforma laboral.
Los representantes gremiales alertaron sobre el impacto negativo que las políticas nacionales tienen sobre los sectores más vulnerables y reafirmaron que el movimiento obrero seguirá siendo un actor central en la defensa de los derechos de los trabajadores. Asimismo, valoraron el rol de los legisladores nacionales por La Rioja, quienes —según indicaron— han contribuido hasta el momento a sostener conquistas laborales frente al avance de iniciativas contrarias a los intereses del pueblo trabajador.
Por su parte, el gobernador Ricardo Quintela expresó su respaldo a la postura de la CGT y confirmó que los dirigentes sindicales solicitaron formalmente a los legisladores nacionales el rechazo del proyecto de reforma laboral en el Senado. Al respecto, sostuvo que pudo transmitir con claridad la posición del Gobierno de La Rioja, alineada con la preocupación de los trabajadores ante un escenario de creciente incertidumbre.
Quintela explicó que el plan de lucha propuesto podría desarrollarse de manera progresiva, con paros generales de distinta duración y la posibilidad de avanzar, de ser necesario, hacia una medida por tiempo indeterminado, acompañada por una fuerte movilización en ejercicio del derecho constitucional a peticionar ante las autoridades.
El mandatario provincial remarcó que el proyecto oficial no puede ser considerado una modernización laboral, al no haber sido debatido con los sectores involucrados, y advirtió que se trata de una imposición que perjudica directamente a los trabajadores y vulnera derechos conquistados tras años de lucha sindical. Además, alertó que el impacto de la reforma excede al empleo formal y afecta al conjunto de la economía, al reducir el poder adquisitivo y profundizar la recesión.
Finalmente, Quintela destacó el compromiso asumido por la dirigencia sindical de sostener un esquema de lucha y resistencia frente a las políticas nacionales y señaló que la sociedad comienza a tomar mayor conciencia de las consecuencias de estas medidas, en un contexto marcado por despidos y falta de respuestas federales.
De la reunión participaron la vicegobernadora Teresita Madera; los senadores nacionales Florencia López y Fernando Rejal; el jefe de Gabinete, Juan Luna Corzo; el secretario general de la Gobernación, Ricardo Herrera; y representantes del triunvirato de la CGT La Rioja.




