La provincia de La Rioja avanza en la consolidación de una política minera de largo plazo orientada a transformar su potencial geológico en inversiones, empleo y desarrollo territorial. A través del Plan Quinquenal para el Desarrollo Minero 2026-2030, el Gobierno provincial busca posicionar a la minería como uno de los motores de crecimiento económico, con una estrategia basada en la exploración de minerales críticos, la generación de proveedores locales y la participación de las comunidades.
Actualmente, la provincia cuenta con 17 proyectos en etapa de prospección distribuidos sobre 581.226 hectáreas, principalmente vinculados a cobre, litio, oro, grafito, tierras raras, zeolitas y minerales polimetálicos. Entre ellos se destacan emprendimientos impulsados por empresas como Kallpa, Aguilar, Minera Pedernales, Litios del Oeste, Landcore y EMSE.
A su vez, existen nueve proyectos en fase de exploración inicial sobre unas 23.800 hectáreas, concentrados especialmente en los departamentos Vinchina, General Lamadrid, Coronel Felipe Varela y Arauco. Entre los principales se encuentran Distrito Bermejo, Peñas Negras, Caballos, Cerro Delta, Leoncito y La Diez.
El cobre emerge como protagonista
El mapa minero riojano muestra una fuerte orientación hacia la exploración de cobre, mineral considerado estratégico para la transición energética mundial debido a su utilización en vehículos eléctricos, energías renovables y redes eléctricas.
Entre los proyectos destacados sobresalen Distrito Bermejo, desarrollado por NGEx/RiojaEx del Grupo Lundin, que actualmente ejecuta una campaña de perforación de 2.000 metros y proyecta alcanzar los 5.000 metros en la próxima etapa. También avanza Peñas Negras, de Sendero Resources, con 3.000 metros de perforación en ejecución y perspectivas de duplicar ese volumen.
Asimismo, Las Pailas, impulsado por OCM y EMSE, desarrolla su primera campaña de prospección con campamento operativo instalado, mientras que Río de Oro, de Minera Pedernales, redefine objetivos de perforación con una meta estimada de 5.000 metros para la próxima campaña.
Otros proyectos de relevancia incluyen Buen Augurio I, Caballos, Cerro Delta, La Diez y Minas Argentinas, que prevén importantes inversiones en perforaciones durante los próximos años.
Una actividad de largo plazo y alta inversión
Según la presentación realizada por el especialista Claudio Trinca, el desarrollo minero atraviesa múltiples etapas antes de llegar a la producción. La prospección constituye la fase inicial de búsqueda de indicios minerales mediante estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos, con inversiones que oscilan entre los 200 mil y un millón de dólares. Sin embargo, aproximadamente el 70% de los proyectos no supera esta instancia.
Posteriormente se desarrolla la exploración, etapa que puede extenderse durante más de una década y requerir inversiones acumuladas de entre 50 y 200 millones de dólares para determinar la viabilidad económica de un yacimiento.
Solo después de completar estudios de prefactibilidad y factibilidad, obtener permisos ambientales y asegurar financiamiento, un proyecto puede ingresar a la etapa de construcción de mina e infraestructura.
Impacto en proveedores y empleo local
Uno de los ejes centrales de la estrategia provincial es el fortalecimiento del entramado productivo local. La minería demanda servicios de perforación, laboratorios, transporte, construcción, movimiento de suelos, campamentos, catering, metalmecánica, energía, comunicaciones, mantenimiento industrial y tratamiento ambiental, entre muchos otros rubros.
La expectativa oficial es que el crecimiento de la actividad genere nuevas oportunidades para pymes riojanas, profesionales, técnicos y trabajadores especializados, promoviendo una mayor integración entre el sector minero y la economía regional.
Cinco ejes para el desarrollo minero
El Plan Quinquenal 2026-2030 se estructura sobre cinco pilares: modernización institucional y normativa; educación, empleo y territorio; ambiente y comunidad; inversión y economía local; y comunicación minera. La iniciativa involucra a organismos provinciales, universidades, empresas, cámaras sectoriales, el Consejo Federal de Inversiones y la comunidad riojana como actor central del proceso.
Desde el Gobierno provincial sostienen que el objetivo es construir una minería sustentable, capaz de generar desarrollo económico sin descuidar los aspectos ambientales y sociales. La visión planteada hacia 2030 propone producir respetando el territorio, impulsar el crecimiento inclusivo y aprovechar los recursos minerales estratégicos para diversificar la matriz productiva de La Rioja.

