Autoridades provinciales, junto a la diputada nacional Gabriela Pedrali y la viceministra de Salud, Camila Cuello, encabezaron una conferencia de prensa en la que advirtieron sobre un “sistemático desfinanciamiento” del sistema público sanitario por parte del Gobierno nacional. La situación, señalaron, ya genera consecuencias concretas en la atención y podría derivar en un colapso si no se revierten las medidas.
Durante el encuentro, el ministro de Salud provincial cuestionó el retiro del apoyo nacional en múltiples programas que, hasta hace poco, se ejecutaban de manera articulada con las provincias. “Hoy no sabemos cuál es el rol del Estado nacional en salud”, afirmó, al tiempo que subrayó que muchas iniciativas dejaron de funcionar o lo hacen de forma parcial, afectando directamente la eficiencia del sistema público.
Uno de los puntos más críticos expuestos fue el deterioro del programa Programa Remediar, considerado estructural para la atención primaria. Según detallaron, esta política alcanza a unos 20 millones de personas en el país y cubre a gran parte de la población sin obra social. Sin embargo, la provisión de medicamentos se reduciría drásticamente: de una canasta de más de 70 fármacos se pasaría a apenas tres, destinados exclusivamente a patologías cardiovasculares.
El impacto de esta decisión sería amplio. Pacientes con enfermedades crónicas como diabetes, asma o EPOC, así como niños y niñas, quedarían sin cobertura en sus tratamientos habituales. Además, se advirtió que la reducción de insumos en el primer nivel de atención podría generar un efecto cascada: menos consultas en centros de salud barriales y mayor presión sobre hospitales y guardias.
Problemas en tratamientos oncológicos
Otro de los ejes de preocupación es la interrupción en la provisión de medicamentos oncológicos, que anteriormente eran enviados por el Estado nacional a través del Instituto Nacional del Cáncer. La discontinuidad obligó a la provincia a destinar fondos propios para garantizar los tratamientos, aunque con demoras debido a los procesos administrativos de compra.
“Estamos haciendo todo lo posible para no cortar ningún tratamiento, pero hay tiempos que no dependen de nosotros”, explicó el ministro. En ese sentido, reconoció que las demoras ya están generando complicaciones en pacientes, con cuadros que se agravan por la falta de continuidad terapéutica.
Advertencia de colapso y reclamos en el Congreso
Las autoridades remarcaron que el Gobierno provincial intenta sostener el sistema con recursos propios, pero advirtieron que la situación es insostenible en el mediano plazo. “Si estas decisiones continúan, el sistema va a colapsar”, alertaron.
En paralelo, Pedrali informó que el tema ya fue abordado en una reunión del bloque de Unión por la Patria en el Congreso, donde se acordó avanzar con pedidos de informes y rechazos formales a la reducción del programa Remediar. También se convocará a una reunión plenaria de comisiones para exigir precisiones sobre cómo se reemplazarán las políticas desfinanciadas.
La legisladora además vinculó esta problemática con otras medidas nacionales, como recortes en vacunas y en programas destinados a adultos mayores, lo que —según sostuvo— “pone en riesgo a toda la población y desarticula un sistema federal de salud construido durante décadas”.
El conflicto, en definitiva, expone una creciente tensión entre Nación y provincias en materia sanitaria, con consecuencias directas sobre el acceso a medicamentos y la atención de los sectores más vulnerables.
