El Consejo Ejecutivo Nacional de la FESPROSA se reunió el viernes 27 de marzo en la ciudad de Buenos Aires para analizar la situación sanitaria a nivel provincial, nacional e internacional, y debatir estrategias en defensa del sistema público y de los trabajadores de la salud. Del encuentro participó la APROSLAR como integrante de la federación.
Durante la reunión, los representantes sindicales advirtieron sobre el “grave deterioro sanitario” que, según señalaron, se profundiza a partir del ajuste en la salud pública. En ese marco, manifestaron preocupación por la salida de Argentina de la Organización Mundial de la Salud (OMS), a la que calificaron como “un error enorme” que implicaría mayor aislamiento internacional, pérdida de financiamiento y menor acceso a información estratégica para la toma de decisiones sanitarias.
Asimismo, desde la federación cuestionaron el nuevo tratado con Estados Unidos sobre patentes medicinales, al considerar que podría afectar a la industria farmacéutica nacional y provocar un aumento en los costos de los medicamentos. También se refirieron a la causa judicial por la tragedia del fentanilo —que dejó 173 muertes— señalando que, tras dos años paralizada, la Auditoría General de la Nación reactivó su análisis y deberá determinar responsabilidades del Ministerio de Salud, la ANMAT y otros organismos estatales, en relación con los controles y auditorías.
Entre los puntos más críticos, el Consejo Ejecutivo Nacional alertó sobre la continuidad del ajuste en el sistema sanitario, mencionando la desaparición de residencias nacionales en salud, la suspensión del Plan SUMAR y el retroceso del programa REMEDIAR, destinado a la provisión de medicamentos en centros de salud para pacientes vulnerables.
Las regionales de la federación expusieron además la realidad de cada provincia. En ese contexto, APROSLAR planteó las graves deficiencias del sistema sanitario en La Rioja, entre ellas la falta de recursos humanos en el interior provincial, la escasez de insumos para estudios y prácticas diagnósticas, y los bajos salarios que impulsan la migración de profesionales hacia otras jurisdicciones. También denunciaron situaciones de discriminación laboral en distintos centros de salud.
Como resultado del encuentro, se aprobó avanzar en una serie de alianzas con distintos sectores de la comunidad para “detener y resistir la destrucción de la salud pública”. Desde la federación señalaron que el sistema sanitario continúa deteriorándose y advirtieron que la población queda cada vez menos protegida en su derecho a una atención gratuita, universal, accesible y de calidad.
“Con personal con condiciones laborales saludables y sueldos dignos, la salud pública debe ser una prioridad”, remarcaron desde la organización, al tiempo que cerraron el documento con una consigna: “La lucha continúa”.


