Un nuevo informe elaborado de forma conjunta por la Escuela de Educación y el Instituto de Ciencias para la Familia de la Universidad Austral encendió las alarmas en el ámbito educativo tras constatar un marcado descenso en los aprendizajes y las capacidades cognitivas de niños y jóvenes de entre 8 y 15 años.

El trabajo, presentado por la investigadora Cecilia D’Alessio, combina los resultados de pruebas estandarizadas internacionales como PISA y Aprender con un estudio propio y de muestra propia que analiza la evolución de las habilidades cognitivas a lo largo de una década, comparando los periodos 2013 y 2023.
Hallazgos principales: una caída generalizada
Los resultados de la investigación muestran una fuerte contracción en las habilidades verbales y en el coeficiente intelectual total de los estudiantes evaluados. Uno de los datos más llamativos del informe es que este retroceso no se limita a los sectores vulnerables —lo que descartaría que se trate exclusivamente de un problema de alimentación o de recursos socioeconómicos básicos—, sino que afecta también a los estudiantes más favorecidos, abarcando transversalmente a toda la muestra.
«Esto nos abarca a todos, nadie está exento. Hay algo que está ocurriendo en el contexto, en lo que se vive, que está disminuyendo las capacidades cognitivas», advirtió la investigadora.
Asimismo, el informe incorporó un indicador de desigualdad de aprendizajes para medir la brecha entre los alumnos con mejor desempeño y aquellos con mayores dificultades.
El impacto de las pantallas y la pérdida de atención
Si bien el estudio abre interrogantes sobre los factores causales que explican este fenómeno, se apunta de manera directa a la masiva exposición de los niños y jóvenes a las pantallas. En este sentido, se recordó que los últimos informes de las pruebas PISA posicionan a la Argentina entre los países cuyos alumnos se distracción más con el celular en las aulas.
Para la especialista, competir desde la docencia contra dispositivos y aplicaciones diseñadas para ofrecer gratificaciones instantáneas al cerebro resulta sumamente complejo si no existe una regulación adecuada tanto desde los hogares como de las propias instituciones educativas.
Reflexiones sobre la exigencia académica y el rol de las familias
La investigadora reflexionó sobre los cambios culturales en torno a la exigencia escolar. Señaló que, con el paso de los años, se percibe una tendencia a flexibilizar y simplificar las evaluaciones, acompañada de un cambio en la dinámica familiar donde es frecuente que se cuestione al docente o al sistema educativo ante una mala calificación, en lugar de incentivar el esfuerzo y el estudio en los jóvenes.
Finalmente, el informe advierte sobre la necesidad de atender los factores emocionales que impactan en las aulas, como la apatía y la falta de interés, abriendo el camino hacia futuras investigaciones que permitan comprender y revertir esta tendencia en la educación actual.



