El exsenador y cofundador del partido envió una carta irrevocable a Mauricio Macri. Apuntó contra la pérdida de valores éticos y mencionó explícitamente el respaldo partidario a Manuel Adorni como el detonante de su salida.
BUENOS AIRES (25 de junio de 2026) – En una decisión que sacude el tablero político de la oposición, Esteban Bullrich presentó su renuncia irrevocable al PRO, la fuerza política que ayudó a fundar hace más de dos décadas junto al expresidente Mauricio Macri. A través de una carta con profunda carga ética y personal, el exministro de Educación formalizó su salida distanciándose de las decisiones recientes de la cúpula partidaria.
«Permanecer en el partido implicaba aceptar silencios y decisiones con las que ya no podía identificarme», sentenció Bullrich en la misiva dirigida a Macri.

Los motivos de la ruptura: ética vs. conveniencia
En el texto, Bullrich explica que su salida no se debe a matices tácticos, sino a una «distancia cada vez mayor entre los principios que decimos defender y las decisiones que finalmente adoptamos».
El detonante principal de su dimisión, según explicita la carta, fue el blindaje político otorgado a una figura del actual escenario oficialista:
- El caso Adorni: «La protección brindada a Manuel Adorni fue, para mí, el hecho que terminó de hacer evidente esa distancia», disparó Bullrich, argumentando que «las organizaciones revelan su verdadera identidad en aquello que deciden justificar, tolerar o defender».

La enfermedad y un nuevo orden de prioridades
El exlegislador, quien batalla contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) desde hace años, vinculó de manera directa su situación de salud con esta firme postura política.
«Mi enfermedad me obligó a mirar la vida desde otro lugar. Me enseñó que el tiempo es demasiado valioso para vivir en contradicción con la propia conciencia», reflexionó.
Haciendo eco de los conceptos de su obra Liderazgo espiritual, Bullrich remarcó que el verdadero liderazgo nace de la coherencia y no del éxito electoral, y advirtió que «cuando la conveniencia política comienza a pesar más que la responsabilidad ética, el liderazgo pierde su sentido más profundo».

Un adiós sin estridencias, pero con advertencia
A pesar de la dureza de sus cuestionamientos, la carta mantiene un tono de respeto hacia Mauricio Macri, a quien le reconoció el mérito de haber impulsado un espacio que transformó el mapa político argentino.
Hacia el cierre, el dirigente aclaró que da este paso «con serenidad, sin estridencias y sin rencores», y aseguró que su compromiso con el país sigue intacto. Dejó además un mensaje de alerta para el futuro de la fuerza: «Deseo sinceramente que el PRO pueda reencontrarse con el espíritu que inspiró su nacimiento. Porque los partidos políticos, como las personas, solo perduran cuando tienen el coraje de volver una y otra vez a los principios que les dieron vida».
