La Cooperativa La Riojana, uno de los principales referentes del sector vitivinícola de la provincia, solicitó formalmente a las autoridades la extensión del procedimiento preventivo de crisis ante una fuerte caída en las ventas que complica su normal operación y pone en riesgo el sostenimiento de su actividad productiva y comercial.
La medida fue comunicada en un contexto económico complejo, marcado por una retracción del consumo de vinos en el mercado interno y un freno generalizado en la comercialización del producto. El procedimiento preventivo de crisis es un mecanismo legal que busca evitar ajustes traumáticos, como despidos masivos, cuando una empresa enfrenta dificultades financieras prolongadas.
El secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines, César Taquia, destacó el alcance social de la situación al señalar que “de Cooperativa La Riojana dependen 3.500 familias”. Además, subrayó la falta de información detallada por parte de la empresa respecto del estado actual de sus operaciones y flujos de ingresos, algo que habitualmente se comparte en el marco de estos procedimientos.
Taquia explicó que uno de los indicadores más alarmantes es la acumulación de stock de vino, una situación inusual que refleja una contracción significativa en las ventas. A diferencia de años anteriores, cuando la cooperativa ajustaba sus inventarios a fin de año para cumplir con compromisos comerciales, en la actual temporada los excedentes proyectan cubrir hasta agosto de este año. “Ese es el flujo de dinero que no está ingresando a la empresa”, manifestó el dirigente.
El sindicalista también comparó la dinámica comercial actual con la de periodos anteriores, donde la actividad presentaba otra magnitud y ritmo. “Antes no llegábamos a diciembre con las ventas. Entonces es muy considerable la baja en la venta de vinos”, afirmó, subrayando la diferencia con años más estables del sector.
Además, Taquia señaló que el contexto económico nacional ha influido de manera negativa en la situación del sector vitivinícola, vinculando las medidas económicas generales con los problemas de demanda que enfrenta la cooperativa. “Las medidas nacionales nos afectaron mucho a nosotros”, concluyó el gremialista.
La solicitud de extensión del procedimiento preventivo de crisis se da en un momento en que diversas ramas productivas de la provincia y del país enfrentan dificultades por la caída del consumo y los efectos de un contexto inflacionario y de menor poder adquisitivo de los consumidores, lo que ha impactado en la comercialización de bienes tradicionales como el vino argentino.
