Durante el 7° Foro de Inversiones y Negocios, el ministro de Economía destacó los resultados del programa económico, defendió el superávit fiscal y anticipó un fuerte crecimiento impulsado por inversiones en energía y minería.
El ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, afirmó que el país atraviesa un cambio estructural en su política económica y aseguró que “esta vez es diferente”, durante su exposición en el 7° Foro de Inversiones y Negocios. Según el funcionario, la principal diferencia con experiencias anteriores es que el actual proceso de estabilización se logró “por decisión política y no como consecuencia de una crisis”.
Caputo sostuvo que la reconstrucción de la confianza es uno de los ejes centrales del actual programa económico. En ese sentido, explicó que Argentina arrastra décadas de desconfianza tanto interna como externa, lo que dificulta la recuperación económica. “Parte de reconstruir esa confianza es explicar el rumbo y demostrar con resultados que este es el camino”, señaló.
Superávit fiscal y baja de la inflación
Durante su intervención, el ministro destacó que el país alcanzó superávit fiscal por segundo año consecutivo, incluyendo el resultado financiero, algo que calificó como el “ancla más importante” para garantizar la estabilidad macroeconómica.
También remarcó que el programa económico permitió reducir la inflación anual desde el 211% a niveles cercanos al 32%, aunque reconoció que sigue siendo alta. “Cuando llegamos heredamos una inflación que corría al 1,5% diario. Hoy la situación es completamente distinta”, afirmó.
En materia de actividad económica, Caputo indicó que 11 de los 15 sectores productivos crecieron en el último año y que el nivel de actividad alcanzó su punto más alto en el período reciente.
Reducción de la pobreza y baja de impuestos
El ministro aseguró además que la recuperación económica permitió sacar a más de 11 millones de argentinos de la pobreza, que pasó de niveles cercanos al 57% a alrededor del 30%.
En paralelo, defendió la política de reducción impositiva aplicada por el Gobierno nacional. Según explicó, se redujeron 2,5 puntos del Producto Interno Bruto en impuestos, lo que equivale a unos 17.000 millones de dólares anuales devueltos al sector privado.
Caputo insistió en que la competitividad del país no debe lograrse mediante devaluaciones. “Devaluar es bajar el salario. Argentina ya lo hizo durante años y no nos volvió más competitivos”, afirmó, y sostuvo que la alternativa es reducir impuestos y regulaciones mientras el sector privado invierte y compite.
Inversiones por más de 70.000 millones de dólares
Uno de los puntos centrales de su discurso fue el crecimiento de las inversiones. El ministro indicó que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) ya cuenta con 26.000 millones de dólares en proyectos aprobados y otros 42.000 millones en evaluación, lo que podría generar más de 134.000 empleos directos.
Las inversiones se concentran principalmente en energía, minería e infraestructura, sectores que, según Caputo, cambiarán la estructura productiva del país en los próximos años.
El funcionario destacó especialmente el potencial de Vaca Muerta, que actualmente se encuentra explotada en apenas un 5%, y aseguró que Argentina podría convertirse en uno de los principales productores energéticos del mundo.
Reformas para impulsar el crecimiento
Caputo también defendió la reforma laboral y las iniciativas para formalizar la economía. Según explicó, el objetivo es reducir los costos laborales y facilitar la contratación, además de incentivar que los ahorros en dólares ingresen al sistema financiero.
El ministro aseguró que Argentina tiene alrededor de 170.000 millones de dólares fuera del sistema, principalmente en efectivo, y sostuvo que canalizar esos recursos hacia el crédito sería clave para impulsar el crecimiento.
“Una economía sin crédito no puede crecer”, afirmó.
Un nuevo modelo económico
Finalmente, Caputo cuestionó el modelo económico aplicado en las últimas décadas y defendió un esquema basado en mayor apertura económica, menor intervención estatal y más libertad para el sector privado.
“El modelo anterior era inmoral, injusto, regresivo e ineficiente”, sostuvo. En contraste, afirmó que el objetivo del Gobierno es consolidar un capitalismo de mercado competitivo, con reglas claras para atraer inversiones y generar empleo.
“El país tiene todo para crecer: recursos naturales, capital humano y empresarios capaces de competir. Si seguimos en este camino, Argentina tiene un futuro completamente diferente”, concluyó.
