En el marco de las dos décadas de la sanción de la ley que dio origen al Programa de Educación Sexual Integral (ESI), la secretaria de Planeamiento e Innovación Educativa, Vanesa Navarro, reflexionó sobre el recorrido transitado, los logros alcanzados y los compromisos pendientes en la provincia.
Durante un balance presentado recientemente, la funcionaria destacó que la normativa ha sido fundamental para garantizar derechos a los estudiantes y dotar a los docentes de herramientas pedagógicas concretas. Sin embargo, remarcó que el principal indicador de éxito actual es la efectiva aplicación de los protocolos y herramientas de la ESI en articulación con el régimen penal juvenil, la salud mental y las demandas cotidianas de las instituciones educativas.
El trabajo articulado frente a las problemáticas actuales
Navarro subrayó que la escuela no puede abordar estas complejidades en soledad y que se requiere una fuerte articulación estatal. En este sentido, señaló que ante la retracción de ciertos financiamientos e insumos a nivel nacional, la política pública provincial ha redoblado los esfuerzos para sostener equipos interdisciplinarios y recursos de acompañamiento.
Asimismo, se refirió a la necesidad de fortalecer el rol de los adultos y la responsabilidad parental frente a problemáticas contemporáneas como el bullying, la violencia escolar y la difusión no consentida de imágenes íntimas. A modo de ejemplo, aludió a situaciones recientes de violencia en destinos turísticos estudiantiles —como el caso de Bariloche—, indicando que este tipo de hechos ameritan tipificar múltiples delitos (violencia física, hostigamiento y vulneración de la intimidad) y exigen una respuesta firme tanto de la escuela como de la justicia y las familias.
Jornadas de reflexión y compromiso institucional
Las declaraciones se enmarcan en una serie de jornadas destinadas a estudiantes, equipos de gestión y docentes, organizadas junto a áreas de niñez, desarrollo social, salud mental y la justicia provincial. El objetivo central de estos espacios es profundizar el abordaje de la convivencia escolar, la promoción de la salud mental y la prevención de violencias en los vínculos afectivos y digitales, consolidando una mirada que priorice los derechos de niños, niñas y adolescentes.








