En un durísimo reporte que pulveriza el discurso oficial de recuperación económica, la principal banca de inversión de Wall Street, JP Morgan, advirtió que la actividad en la Argentina sufrió un colapso histórico durante julio.
Según el análisis de la entidad financiera, el desplome no solo superó ampliamente las previsiones más pesimistas de los analistas privados, sino que colocó al país en su nivel de contracción mensual más grave desde la cuarentena total de abril de 2020.
«Esperábamos un dato débil de actividad en julio, en línea con el contexto de debilidad que caracterizó al segundo trimestre. Sin embargo, la contracción informada superó ampliamente nuestra previsión de aproximadamente -1% mensual», alertó la entidad en su informe para inversores. Con una caída desestacionalizada del 2,9% mensual y del 1,4% interanual, el banco estadounidense fue categórico sobre la magnitud de la crisis: quitando el parate forzoso de 2020, el estallido global de 2008 y la corrida financiera de 2018-2019 bajo el macrismo, ningún mes desde 2004 había registrado un retroceso de tal magnitud, confirmando que el plan de ajuste de Javier Milei sumergió al país en un pozo recesivo sin precedentes en dos décadas.





