El Vaticano oficializó la excomunión de seis obispos vinculados a la Sociedad Sacerdotal de San Pío X (FSSPX), al considerar que incurrieron en un acto de carácter cismático al llevar adelante la consagración de cuatro nuevos obispos sin el mandato del Papa y en abierta oposición a la voluntad del Sumo Pontífice.
La medida fue establecida mediante un decreto firmado por el cardenal Víctor Manuel Fernández, prefecto del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, y refrendado por los dos secretarios de ese organismo de la Santa Sede.
De acuerdo con el documento, los obispos Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay —quienes actuaron como consagrador principal y co-consagrador, respectivamente—, junto con los recientemente consagrados Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier incurrieron «ipso facto» en la excomunión «latae sententiae», una sanción canónica que se produce automáticamente al cometer determinados delitos previstos por el derecho de la Iglesia y cuya absolución queda reservada a la Sede Apostólica.
La decisión llega apenas veinticuatro horas después de la ceremonia celebrada el 1 de julio de 2026 en Écône, donde la Fraternidad San Pío X llevó adelante la ordenación episcopal de cuatro sacerdotes sin contar con la autorización del Romano Pontífice.
En el decreto, el Dicasterio para la Doctrina de la Fe sostiene que la consagración episcopal realizada «sin mandato pontificio y contra la voluntad del Sumo Pontífice» constituye un acto de naturaleza cismática, motivo por el cual se aplicó la máxima sanción prevista por el derecho canónico para este tipo de situaciones.
La Sociedad Sacerdotal de San Pío X mantiene desde hace décadas una compleja relación con la Santa Sede. Fundada en 1970 por el arzobispo Marcel Lefebvre, la fraternidad ha protagonizado diversos conflictos con el Vaticano por su rechazo a aspectos de las reformas introducidas tras el Concilio Vaticano II. La nueva decisión representa uno de los episodios más significativos en esa prolongada disputa eclesial y profundiza el distanciamiento entre la organización y la Santa Sede.




