El reconocido economista y escritor Roberto Cachanosky ofreció un duro diagnóstico sobre el estado actual de la economía argentina y analizó los recientes nombramientos dentro de la estructura de comunicación oficial.
Crecimiento sectorial versus desarrollo
Ante la inminente publicación de las cifras del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), Cachanosky adelantó que si bien los datos podrían reflejar una reactivación parcial, esta responde a una realidad sumamente dispar. «La economía está concentrada en unos muy pocos sectores extractivos que son productos que el mundo demanda, como la minería, la energía, el litio, el sector financiero y el agro«, explicó. Por el contrario, alertó que «el 54% de los sectores están por debajo de la línea de indigencia» y calificó la situación del resto de las actividades comerciales como un escenario donde «están sobreviviendo o agonizando prácticamente«.
Para aclarar el panorama, el economista diferenció de forma didáctica los conceptos de reactivación y crecimiento sostenible. Señaló que actualmente se observan «cuatro meses consecutivos de baja en la inversión», argumentando que el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) todavía está captando pocos flujos de capital. «Reactivación es poner en funcionamiento una máquina que no se usaba. Crecimiento es agregar una tercera máquina y aumentar la capacidad de producción; Argentina no está en una etapa de crecimiento en forma amplia y sostenida».
El debate por el consumo por habitante
Cachanosky también cruzó las declaraciones de funcionarios oficialistas que aseguran que el país atraviesa récords en los niveles de consumo. «Hay tres tipos de mentiras: la mentira lisa y llana, la mentira piadosa y las estadísticas», ironizó.
Según sus propias mediciones basadas en series históricas, lo que se debe auditar no es la cifra nominal global sino el consumo por habitante. «Lo que te está dando es que el consumo per cápita, que es el que es relevante, está cayendo. Recuperó un poquitito ahora, pero venía cayendo fuertemente».
La llegada de Adrián Ravier a la vocería
Durante la entrevista, se refirió al nombramiento del economista Adrián Ravier como nuevo vocero gubernamental. Cachanosky recordó sus propios inicios y la relación cercana que lo une al funcionario: «Adrián Ravier descubrió la Escuela Austríaca gracias a un curso de mi hermano en Ceydas; él estaba en la UBA, vio ese panfletito, fue y escuchó a mi hermano».
Si bien validó la formación académica de Ravier afirmando que «sabe economía y no es un improvisado», expresó sus reservas sobre el rol político que desempeñará. «Se van a concentrar en tratar de armar los números para mostrar que la economía está viento en popa. Por los tuits que le veo, es como una alabanza al líder todo el tiempo», disparó, agregando que percibe una tendencia generalizada entre los funcionarios de acomodar datos estadísticos para alinearse con el discurso presidencial.
Sostenibilidad y malhumor social
Al evaluar los principales logros económicos que se autoadjudica el Poder Ejecutivo, como la desaceleración inflacionaria y el equilibrio fiscal, sembró dudas sobre su consistencia a largo plazo. Comparó la estrategia actual con los controles aplicados por José Ber Gelbard en 1973 que derivaron posteriormente en el «Rodrigazo». «¿La forma en que están bajando la inflación, pisando el tipo de cambio y los salarios, es sostenible?», se preguntó.
Para finalizar, trazó un paralelismo con las gestiones anteriores al considerar que la actual administración busca «instalar un relato» que choca con la realidad cotidiana de los ciudadanos. «Mi experiencia en la calle es que al principio la gente decía ‘hay que apoyar’. El otro día, caminando por La Lucila, tres personas en una misma cuadra me pararon despotricando contra lo que está pasando». No obstante, el economista concluyó que a pesar de que el malhumor social es creciente, persiste un fuerte consenso generalizado entre los consultados: «Lo que sí te dicen todos es: ‘Pero no quiero que vuelva el kirchnerismo'».
