Una investigación publicada en la revista científica ScienceDirect expuso uno de los casos forenses más impactantes vinculados a los llamados “murder muti” o asesinatos rituales registrados en Sudáfrica. El trabajo, titulado “Muti murders from South Africa: A case report”, fue publicado en 2005 en la revista especializada Forensic Science International y analiza el hallazgo de restos humanos utilizados con fines rituales y medicinales.
Según el estudio, los investigadores sudafricanos encontraron tres recipientes rituales en la vivienda de un curandero tradicional. Dos de ellos estaban construidos alrededor de cráneos humanos y contenían monedas, huesos humanos y animales, piedras, proyectiles y distintos elementos decorativos con posible significado espiritual o ceremonial.
El término “muti” deriva de una palabra zulú asociada a la medicina tradicional. En algunas regiones del sur de África existe la creencia de que determinadas partes del cuerpo humano poseen poderes especiales capaces de atraer prosperidad, protección o éxito. Aunque los autores remarcan que estos crímenes no son frecuentes, sostienen que continúan apareciendo casos aislados relacionados con prácticas rituales clandestinas.
La investigación fue encabezada por la antropóloga forense M. Steyn y describe que los restos hallados correspondían probablemente a dos personas: un joven adulto blanco y un menor de ascendencia africana. Posteriormente, mediante análisis de ADN, una de las víctimas pudo ser identificada.
El artículo señala además que, históricamente, muchos de estos crímenes involucraban mutilaciones realizadas mientras las víctimas aún estaban vivas, debido a creencias vinculadas al “poder espiritual” del sufrimiento humano. Los autores aclaran que gran parte de la información sobre estos rituales permanece oculta o rodeada de secretismo, por lo que algunas interpretaciones continúan siendo materia de debate académico.
El caso volvió a cobrar relevancia en los últimos años dentro de la comunidad científica africana, especialmente en debates éticos sobre el uso y la protección de restos humanos en universidades y centros anatómicos. Investigaciones posteriores citaron este estudio como antecedente clave para comprender la persistencia de delitos vinculados a supersticiones y prácticas rituales en determinadas regiones del continente africano.

