El Municipio de la ciudad de La Rioja avanza con un operativo de bacheo en distintos sectores urbanos, en el marco de un plan integral que busca recuperar la transitabilidad y mejorar las condiciones de circulación vehicular en calles y avenidas clave.
Según se informó oficialmente, las tareas se desarrollan en varios puntos de la ciudad con intervenciones directas sobre la calzada, priorizando zonas con mayor deterioro. El objetivo central es optimizar el tránsito diario y reducir riesgos viales, especialmente en arterias de alta circulación.
El intendente Armando Molina remarcó que estas acciones forman parte de una política sostenida de recuperación de la infraestructura urbana. En ese sentido, ya había definido al bacheo como una “prioridad absoluta” de su gestión, vinculando estas obras con la seguridad vial y la calidad de vida de los vecinos.
Este operativo se enmarca en un contexto más amplio: a comienzos de 2026, el Ejecutivo municipal declaró la emergencia vial por 150 días, debido al fuerte deterioro de las calles, agravado por las lluvias y las limitaciones presupuestarias. A partir de esa medida, se dispuso concentrar recursos humanos y maquinaria en la reparación intensiva de la red urbana.
Además, desde el Gobierno provincial se anunció recientemente un plan coordinado de asfaltado y bacheo que se ejecutará en toda La Rioja, incluyendo la Capital, una vez finalizado el ciclo de precipitaciones. La iniciativa apunta a recuperar la transitabilidad en un escenario donde las condiciones climáticas impactaron fuertemente en el estado de las calles.
En este marco, las actuales intervenciones municipales se presentan como parte de una estrategia escalonada: primero, atender los puntos críticos mediante bacheo, y luego avanzar hacia obras de mayor envergadura.
Desde la comuna destacaron que estos trabajos no solo buscan mejorar la circulación vehicular, sino también reforzar la seguridad vial y garantizar condiciones más adecuadas para peatones y conductores en toda la ciudad.







