La Cámara Tercera en lo Criminal y Correccional resolvió revocar el procesamiento de un profesional médico acusado en el marco de una denuncia por presunto abuso durante una consulta ginecológica. La decisión judicial implica el reenvío del expediente al Juzgado de Instrucción N°2, a cargo de la jueza Gisela Flamini, para que continúe la investigación penal preparatoria.
Según explicó el abogado defensor del imputado, Dr. Gonzalo Romero, la resolución de la Cámara se fundamenta en la “falta de pruebas suficientes” para sostener el procesamiento en la instancia en la que se encontraba la causa. En ese sentido, remarcó que los elementos reunidos hasta el momento no alcanzan para avanzar hacia una eventual elevación a juicio.
En cuanto a la situación actual del profesional, el letrado indicó que continúa en libertad, aunque bajo el monitoreo de un dispositivo electrónico, medida que también fue apelada por la defensa. Argumentan que no existe riesgo procesal, ya que el médico no presenta peligro de fuga ni antecedentes de entorpecimiento de la investigación. Además, señalaron que el imputado sigue ejerciendo su profesión en el ámbito público, aunque perdió su empleo en el sector privado a raíz del caso.
El abogado también cuestionó el impacto mediático del proceso, al sostener que se trató de una “construcción mediática” que habría influido en la percepción social del caso. En ese marco, afirmó que no se concretaron otras denuncias que inicialmente se habrían mencionado y que, en su opinión, no se valoraron adecuadamente ciertos elementos de descargo, como el perfil psicológico del acusado, que —según indicó— no presenta características compatibles con un agresor sexual.
Respecto a la acusación, la denuncia señala que el hecho habría ocurrido durante una consulta médica en el contexto de una relación profesional entre el médico y la paciente. Sin embargo, la defensa planteó inconsistencias en el relato de la denunciante, marcando contradicciones entre una presentación inicial por escrito y su posterior testimonio judicial.
Asimismo, se cuestionó la ausencia de determinadas pruebas periciales que, según el abogado, resultarían relevantes para verificar la verosimilitud de los hechos denunciados.
Por último, la defensa consideró que las nuevas medidas dispuestas por la Cámara —entre ellas una inspección ocular y la toma de testimonio a la madre de la denunciante— no aportarían elementos suficientes para modificar el curso de la causa. En esa línea, sostuvo que el proceso debería concluir con el sobreseimiento del imputado.
La investigación continuará en el ámbito del Juzgado de Instrucción, que deberá avanzar con las diligencias ordenadas para esclarecer los hechos y determinar si existen elementos que permitan sostener la acusación.
