La imagen del presidente Javier Milei atraviesa su peor momento desde que inició su carrera política, según una encuesta reciente difundida este martes 7 de abril. El relevamiento —cuyo nombre de la consultora no fue revelado— ubica la imagen positiva del mandatario en 24%, mientras que la negativa alcanza el 71%, el registro más alto de su trayectoria pública.
De acuerdo con los datos, la caída desde las elecciones del año pasado sería de aproximadamente 20 puntos. El informe también señala que el descenso más pronunciado se produjo entre enero y febrero, cuando la imagen del Presidente pasó de alrededor de 32% a 24% en apenas un mes. Este desplome se vincula, según el análisis político, al impacto del caso que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni, quien registra niveles de rechazo aún más elevados, con cerca del 80% de imagen negativa.
Preocupación política y reordenamiento interno
El sondeo generó inquietud dentro de la Casa Rosada y abrió debates internos sobre el impacto electoral del deterioro de la imagen presidencial. En paralelo, otra encuesta publicada en medios nacionales indica que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, estaría midiendo mejor que Milei, posicionándose como una de las dirigentes con mayor valoración.
En ese contexto, trascendió que Karina Milei habría propuesto a Bullrich como eventual candidata a vicepresidenta en 2027, lo que generó tensiones internas, ya que la ministra mantiene aspiraciones presidenciales propias. Sectores empresariales y políticos comenzaron a observar con atención ese posible reacomodamiento dentro del oficialismo.
Relación con medios y empresarios
El análisis también advierte un enfriamiento en la relación del Gobierno con importantes grupos mediáticos y sectores del establishment. Según el informe, varios medios que anteriormente mantenían una línea favorable al Ejecutivo adoptaron posiciones más críticas, fenómeno que suele coincidir con caídas en la popularidad presidencial.
Al mismo tiempo, se mencionan tensiones con grandes empresas en medio de debates regulatorios y económicos, mientras que empresarios comienzan a evaluar alternativas políticas ante la incertidumbre sobre la recuperación económica.
Contexto económico y malestar social
El deterioro político se produce en un escenario económico complejo. Entre los datos mencionados figuran niveles elevados de endeudamiento familiar, aumento de la morosidad en el sistema financiero y menor circulación de dinero en la economía real. También se señala preocupación del sector bancario y productivo por la caída del consumo y la dificultad para trasladar costos a precios.
Según el análisis, este contexto económico estaría impactando directamente en la percepción pública del Gobierno y explicaría parte del incremento en la imagen negativa presidencial.
Escenario político abierto
El informe concluye que la combinación de caída en las encuestas, tensiones internas y dificultades económicas genera un escenario político más competitivo hacia las elecciones de medio término y el horizonte de 2027. En ese marco, el oficialismo enfrenta el desafío de recomponer su imagen pública mientras la oposición y sectores del poder económico comienzan a reconfigurar sus estrategias.

