Los precios de los combustibles en Argentina volvieron a subir en los últimos días y ya se ubican en niveles récord en distintas provincias, con incrementos acumulados que superan ampliamente la inflación y generan impacto directo en el costo de vida. Según relevamientos recientes, la nafta súper de la petrolera de referencia superó los $2.100 por litro en algunas ciudades, mientras que la premium ya se acerca a los $2.300 y el diésel premium supera los $2.400.
El aumento no es aislado. En lo que va de marzo, los combustibles registraron subas de hasta el 16% y los analistas advierten que podrían continuar los ajustes en las próximas semanas.
Además, en los últimos doce meses la nafta súper aumentó casi el doble que la inflación, consolidando una tendencia alcista sostenida.
Cuánto cuesta hoy el combustible
Los valores varían según la región, pero los precios de referencia muestran la magnitud del incremento. En Buenos Aires, por ejemplo, se registraron estos valores aproximados:
- Nafta común: entre $1.300 y $2.000 según la marca
- Nafta premium: hasta $2.274
- Gasoil común: cerca de $1.300 a $2.000
- Gasoil premium: hasta $2.317
Las diferencias responden a la política comercial de cada petrolera y a costos logísticos regionales.
Por qué sube el combustible si Argentina produce petróleo
El aumento genera una pregunta recurrente: ¿por qué sube tanto el combustible en un país productor de petróleo? La explicación es multifactorial.
Primero, los precios locales están atados al valor internacional del crudo. Aunque el petróleo se extraiga en el país, las petroleras lo comercializan con referencia al mercado global. Cuando el barril sube, el impacto llega al surtidor. Este factor fue clave en los últimos aumentos, impulsados por tensiones internacionales y encarecimiento del petróleo.
Segundo, la devaluación del peso influye directamente. El combustible se calcula en dólares y cualquier variación cambiaria se traslada a precios. A eso se suman los costos de refinación, transporte y logística, que también dependen del tipo de cambio.
Otro elemento importante son los impuestos. Las actualizaciones tributarias sobre combustibles también impulsaron subas recientes, que impactan de forma directa en el precio final al consumidor.
Liberación de precios y ajuste del mercado
El esquema actual permite a las petroleras ajustar con mayor frecuencia para acercarse a la paridad internacional. En el sector incluso reconocen que aún existiría atraso respecto de los precios globales, lo que deja margen para nuevas subas.
Este escenario explica por qué Argentina, pese a producir petróleo, tiene combustibles cada vez más caros: los valores se definen por el mercado internacional, el dólar, los impuestos y los costos internos, no por el origen del crudo.
Impacto en la economía
El aumento de los combustibles ya presiona sobre la inflación, el transporte y los alimentos. Se estima que una suba del 10% en naftas y gasoil puede sumar alrededor de 0,4 puntos al índice de precios, afectando toda la cadena productiva.
Con este panorama, los combustibles se consolidan como una de las variables más sensibles de la economía argentina, con subas frecuentes y un impacto directo en el bolsillo de los consumidores.
