Una nueva interna política sacude al oficialismo argentino luego de que trascendiera que Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y figura clave en el armado político del gobierno, evalúa quitarle a Santiago Caputo el control de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE). La decisión estaría vinculada a la reciente controversia que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y a la difusión de un video que generó sospechas de filtraciones dentro del propio Gobierno.
El origen del conflicto: la polémica por Adorni
La crisis comenzó tras la difusión de imágenes y videos relacionados con los viajes y movimientos de Adorni, que rápidamente se viralizaron en redes sociales y medios. El propio funcionario sostuvo públicamente que podría tratarse de una operación interna contra el Gobierno y denunció la existencia de un posible “complot” dentro del oficialismo.
El episodio generó malestar en la Casa Rosada, especialmente porque el material difundido habría sido registrado desde ámbitos cercanos al poder, lo que alimentó las sospechas sobre posibles filtraciones provenientes de estructuras vinculadas a inteligencia o a sectores con acceso a información sensible.
En paralelo, el tema adquirió una dimensión política mayor debido a que Adorni es considerado una pieza central del gobierno de Javier Milei, tanto por su rol institucional como por su proyección política.
La preocupación de Karina Milei
En ese contexto, Karina Milei habría ordenado investigar lo ocurrido para evitar que el escándalo afecte la imagen de Adorni, a quien considera uno de sus principales candidatos para disputar la jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en futuras elecciones.
Según distintas versiones periodísticas, la hermana del Presidente teme que la polémica pueda debilitar la estrategia electoral del oficialismo en el distrito porteño. Por ese motivo, busca controlar de forma más directa las áreas sensibles del Gobierno que podrían haber tenido algún papel en la filtración del material.
Entre esas áreas aparece la SIDE, cuyo manejo político se encuentra asociado al círculo de influencia del asesor presidencial Santiago Caputo.
La disputa por la SIDE
La SIDE se convirtió en uno de los espacios más estratégicos del Gobierno desde el inicio de la gestión libertaria, no solo por su rol en inteligencia estatal sino también por su capacidad de manejar información sensible y recursos reservados.
En el esquema de poder del oficialismo, Santiago Caputo fue señalado como uno de los principales articuladores de ese sector, lo que le otorgó una influencia significativa dentro del aparato estatal. Sin embargo, las tensiones internas con Karina Milei vienen acumulándose desde hace meses.
La polémica por el caso Adorni reavivó ese enfrentamiento y abrió la posibilidad de que el control de la SIDE cambie de manos, lo que implicaría un reordenamiento importante dentro del núcleo duro del Gobierno.
Un conflicto que revela la interna libertaria
La situación deja al descubierto una creciente puja de poder dentro del oficialismo entre dos figuras clave del entorno presidencial:
Karina Milei, considerada la principal armadora política del Presidente y una de las dirigentes con mayor poder en la Casa Rosada.
Santiago Caputo, estratega comunicacional y asesor con fuerte influencia en el diseño político y mediático del gobierno.
Mientras el presidente Javier Milei mantiene públicamente el respaldo a sus funcionarios y evita intervenir de forma directa en la disputa, el episodio refleja las tensiones internas que atraviesan la estructura libertaria en un momento políticamente sensible.
En ese marco, el eventual desplazamiento de Caputo del control de la SIDE no solo sería un movimiento administrativo, sino también una señal clara de reconfiguración del poder dentro del Gobierno.
