El presidente del Episcopado argentino, Marcelo Colombo, reiteró el posicionamiento histórico de la Iglesia a favor de la paz y del diálogo frente a los conflictos y la violencia. En declaraciones recientes, el arzobispo sostuvo que “toda vida vale” y que la Iglesia siempre promueve caminos de entendimiento antes que el uso de la fuerza.
Llamado a la paz y al diálogo
Durante su mensaje, Colombo remarcó que el compromiso de la Iglesia con la paz es permanente.
“La Iglesia siempre toma partido por la paz, y ese mensaje se ha sostenido desde siempre como una necesidad de preservar cada vida, porque toda vida vale”, expresó.
En ese marco, pidió que la causa de la paz sea protegida y fortalecida mediante el diálogo y la diplomacia.
“Pedimos que la causa de la paz pueda ser preservada y alentada. El diálogo y la diplomacia son estrategias que nunca pueden faltar antes que recurrir a la violencia de las armas”, afirmó.
El presidente del Episcopado también recordó palabras recientes del Papa, insistiendo en el fin de los conflictos armados.
“Que pare el estruendo de las balas, que paren los estruendos de las armas”, citó, al reforzar el mensaje de pacificación.
Debate sobre la imputabilidad de menores
En relación con debates políticos actuales, Colombo se refirió a la reciente legislación sobre la edad de imputabilidad de los menores. Según señaló, la norma implica una respuesta principalmente punitiva.
“Hoy tenemos una ley que lamentablemente baja la edad de imputabilidad de los menores y no da sino una respuesta de tipo punitiva”, indicó.
El arzobispo sostuvo que la Iglesia había planteado la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva más amplia, que incluya políticas educativas y sociales.
“Pedíamos intervenciones de naturaleza educativa que vieran lo integral de la problemática”, explicó.
A pesar de ello, remarcó que ahora corresponde acompañar el trabajo de las provincias para mejorar los regímenes penales juveniles y evitar la reincidencia o la utilización de menores por parte de adultos.
Preocupación por la situación económica de las familias
Consultado sobre la crisis económica que atraviesan muchos hogares, Colombo reconoció que existe una fuerte preocupación pastoral.
“Estamos atravesando un tiempo de mucha turbulencia donde la macroeconomía parece decir que está todo bien, pero nosotros vemos a las personas con las que convivimos muchas veces que no llegan a sostener un mínimo de dignidad personal y familiar”, expresó.
Ante esta realidad, el presidente del Episcopado alentó a reforzar la solidaridad social y la ayuda comunitaria.
“Hay que buscar formas solidarias para poder sobrellevar este momento”, afirmó, destacando el papel de las instituciones y de la comunidad para acompañar a quienes más lo necesitan.
A 50 años de los mártires riojanos
Colombo también reflexionó sobre el aniversario número cincuenta de los llamados mártires riojanos, recordando el testimonio de quienes dieron su vida por la fe y la justicia.
“Angelelli, Longeville, Murias y Pedernera fueron hombres apasionados por el Evangelio y murieron por practicar la justicia”, señaló.
El arzobispo describió esta conmemoración como un momento de memoria y compromiso.
“La evocación de los 50 años tiene un sabor agridulce: la tristeza por quienes fueron arrebatados, pero también la proclamación de un Evangelio vivido hasta la última gota de sangre”, expresó.
Finalmente, Colombo afirmó que ese testimonio interpela a los cristianos a mantener viva la dimensión profética de la fe.
“Los cristianos o somos profecía o no existimos”, concluyó.
