Más de 50 trabajadores de la cosecha de aceituna que prestan servicios en la finca Amuray, ubicada en Vichigasta, departamento Chilecito, realizaron una fuerte denuncia pública tras asegurar que no recibieron el pago prometido por parte de una empresa contratista proveniente de Tucumán.
Según manifestaron los cosecheros —todos oriundos de Chilecito— fueron contratados por intermediarios tucumanos para trabajar en la recolección de aceitunas. El acuerdo inicial establecía un pago de 5.200 pesos por caja cosechada. Sin embargo, al momento de recibir el depósito correspondiente, afirman que se les abonó únicamente 4.500 pesos por caja, incumpliendo así lo pactado.
Jornadas extensas y pago incumplido
Los trabajadores señalaron que sus jornadas comienzan a las 4:30 de la madrugada y se extienden hasta aproximadamente las 17:30 horas. Pese al esfuerzo y a las largas horas en el campo, aseguran que el primer pago recibido no coincide con el compromiso asumido por los contratistas.
“Nos prometieron un monto y nos depositaron una miseria. No es lo que acordamos”, expresó uno de los damnificados.
Además, indicaron que dos trabajadores fueron eliminados del grupo de comunicación que mantenían con los contratistas, lo que generó mayor incertidumbre respecto a la continuidad laboral y al cobro de las cajas trabajadas durante la jornada actual. Muchos temen no percibir el dinero correspondiente la próxima semana.
También afectado el transportista
La situación no solo afecta a los cosecheros. El chofer del colectivo que trasladaba diariamente al grupo —conocido como “Don Cacho”— también habría recibido un pago inferior al acordado. Según los testimonios, se le habría prometido una suma superior a los 500.000 pesos por tres días de traslado, pero le habrían abonado alrededor de 200.000 pesos menos.
Los trabajadores aseguran que el transportista fue eliminado del grupo de comunicación mantenido con los contratistas.
Falta de herramientas y presuntas irregularidades
Los cosecheros relataron que el inicio formal de actividades estaba previsto para el día 19, pero no pudo concretarse por falta de herramientas esenciales como cajones y escaleras. Finalmente comenzaron a trabajar el día 20, aunque la organización —según denunciaron— fue irregular desde el principio.
También afirmaron haber proporcionado datos personales con la promesa de ser registrados formalmente (“en blanco”), algo que, sostienen, no se concretó de manera clara.
Entre los nombres mencionados por los trabajadores figuran personas identificadas como Gustavo Argañarás y Belén Celarayán, quien sería la encargada administrativa vinculada a la empresa contratista tucumana.
Personas enfermas tras comida ofrecida
Otro hecho que generó malestar fue la entrega de comida durante la jornada. Según denunciaron, unas diez personas se habrían enfermado tras consumir un choripán y una bebida que les fue ofrecida como parte de una actividad de inicio de cosecha. A raíz de esto, varios trabajadores no pudieron presentarse a trabajar al día siguiente.
Denuncia formal en curso
Los cosecheros manifestaron su intención de radicar una denuncia formal en la comisaría correspondiente para que se investiguen los hechos. Aseguran sentirse estafados y reclaman el pago completo de lo prometido.
“Somos padres de familia, nos levantamos a las 4:30 de la mañana para trabajar y no pueden tratarnos así”, expresaron.
Hasta el momento, no hubo declaraciones públicas por parte de la empresa contratista mencionada. Se espera que en los próximos días se formalicen las actuaciones legales correspondientes.
Fuente: esta noticia es gracias al aporte de Sandra Tejada de Chilecito.
