Distintas organizaciones sindicales, sociales y políticas anunciaron en conferencia de prensa la adhesión a una jornada nacional de lucha prevista para el próximo jueves, en rechazo al tratamiento de la ley de reforma laboral que ya cuenta con media sanción del Senado y se encuentra ahora en la Cámara de Diputados.
El espacio convocante está integrado por la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, AT, AMP, ATOSLAN, el Sindicato de Vivienda, SAE, Expreso Político, Jubilados Insurgentes, Fercoa, Identidad La Rioja, PO, MCT, Izquierda Socialista, PC y FRO, entre otras organizaciones.
Durante el anuncio, los referentes señalaron que la medida consistirá en un paro activo con movilizaciones y concentraciones en distintas plazas del país. En el caso local, se convocó a una concentración en la Plaza 25 de Mayo, con el objetivo de expresar el rechazo a la iniciativa legislativa.
“Una reforma que atrasa 100 años”
Desde el espacio organizador afirmaron que la reforma implica un retroceso en materia de derechos laborales. Consideran que, aunque el Gobierno la presenta como un proceso de “modernización laboral”, en la práctica supondría la pérdida de conquistas históricas alcanzadas tras años de lucha sindical.
Según manifestaron, no han encontrado en el texto “ningún punto que ayude a generar trabajo genuino”. En su análisis, el empleo se impulsa a través del desarrollo económico y no mediante reformas que, a su juicio, reducen derechos de los trabajadores.
Polémica por el artículo sobre licencias médicas
Uno de los aspectos que generó mayor controversia fue la inclusión de un artículo vinculado a las licencias por enfermedad. Desde el espacio convocante denunciaron que la disposición fue introducida durante el debate en el Senado, sin la debida discusión previa.
Indicaron que incluso algunos senadores habrían manifestado desconocer el contenido específico del artículo al momento de la votación. Posteriormente, surgieron intentos de revisar o derogar ese punto, lo que, según los dirigentes, evidencia irregularidades en el proceso legislativo.
Para los convocantes, este episodio representa “la gota que colma el vaso” y refuerza su postura de rechazo integral al proyecto, al considerar que no fue debatido con los trabajadores ni consensuado con los sectores afectados.
La jornada del jueves buscará visibilizar el desacuerdo con la reforma en todo el país y presionar para que la Cámara de Diputados rechace la iniciativa.
