Las intensas precipitaciones registradas durante la madrugada del viernes 6 de febrero de 2026 provocaron serias complicaciones en la zona rural de Pozo Redondo, una localidad ubicada a unos 110 kilómetros de la ciudad de Chamical, sobre la Ruta Nacional N.º 79, en el departamento Chamical, provincia de La Rioja.
Según la información relevada en el lugar, en pocas horas cayeron aproximadamente 85 milímetros de lluvia, un volumen considerable que generó el deterioro total de los caminos rurales, especialmente en el sector conocido como Las Salinas. Como consecuencia, las vías quedaron completamente intransitables, imposibilitando el ingreso y la salida de vehículos.
La situación dejó a varias familias prácticamente aisladas, sin posibilidad de trasladarse para realizar trámites, acceder a provisiones básicas o recibir asistencia en caso de emergencias. Entre los vecinos afectados se encuentran familias trabajadoras y muy queridas de la zona, como las de Belacho Romero, Alejandra de Paredes, Damián Ledezma, entre otras, quienes una vez más deben afrontar las consecuencias de las inclemencias climáticas propias de la época estival en Los Llanos riojanos.
Las lluvias de verano, si bien habituales en esta región, suelen presentarse con gran intensidad y vuelven a poner en evidencia la vulnerabilidad estructural de los caminos rurales, que resultan fundamentales para garantizar la comunicación, el abastecimiento de alimentos y medicamentos, y la atención oportuna ante situaciones de urgencia sanitaria o social.
Desde la comunidad y autoridades locales se emitió una recomendación preventiva dirigida a la población:
Se solicita no transitar por los caminos rurales del sector de Las Salinas, ya que las condiciones actuales impiden tanto el ingreso como la salida, exponiendo a los conductores a quedar varados o a sufrir accidentes.
La situación continúa siendo monitoreada, a la espera de una mejora en las condiciones climáticas que permita avanzar con tareas de recuperación de los caminos y restablecer la circulación normal en la zona afectada.
Este nuevo episodio vuelve a encender el reclamo histórico de los pobladores rurales por infraestructura vial adecuada, capaz de resistir los eventos climáticos recurrentes y garantizar derechos básicos a quienes viven y trabajan en el interior profundo de la provincia.




