{"id":11371,"date":"2023-07-04T19:25:14","date_gmt":"2023-07-04T22:25:14","guid":{"rendered":"https:\/\/radiolarioja.com\/rlr\/?p=11371"},"modified":"2023-07-04T19:25:14","modified_gmt":"2023-07-04T22:25:14","slug":"informarse-cuesta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radiolarioja.com.ar\/rlr\/informarse-cuesta\/","title":{"rendered":"Informarse, cuesta"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image alignleft size-full is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radiolarioja.com\/rlr\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/descarga.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11373\" width=\"69\" height=\"112\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Informarse, cuesta: <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">por Ignacio Ramonet<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La prensa escrita est\u00e1 en crisis. En muchos lugares est\u00e1 experimentando un considerable descenso de difusi\u00f3n y una grave p\u00e9rdida de identidad y de personalidad. \u00bfPor qu\u00e9 razones y c\u00f3mo se ha llegado a esta situaci\u00f3n? Independientemente de la influencia, real, del contexto econ\u00f3mico y de la recesi\u00f3n, nos parece que las causas profundas de esta crisis hay que buscarlas en la mutaci\u00f3n que han experimentado, en los \u00faltimos a\u00f1os, algunos conceptos b\u00e1sicos del periodismo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En primer lugar, la misma idea de la informaci\u00f3n. Hasta hace poco informar era, de alguna manera, proporcionar no s\u00f3lo la descripci\u00f3n precisa -y verificada- de un hecho, un acontecimiento, sino tambi\u00e9n un conjunto de par\u00e1metros contextuales que permitieran al lector comprender su significado profundo. Era responder a cuestiones b\u00e1sicas: \u00bfQui\u00e9n ha hecho qu\u00e9?, \u00bfcon qu\u00e9 medios?, \u00bfd\u00f3nde?, \u00bfpor qu\u00e9?, \u00bfcu\u00e1les son las consecuencias?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todo esto ha cambiado completamente bajo la influencia de la televisi\u00f3n, que hoy ocupa en la jerarqu\u00eda de los medios un lugar dominante y est\u00e1 expandiendo su modelo. El telediario, gracias especialmente a su ideolog\u00eda del directo y del tiempo real, ha ido imponiendo, poco a poco, un concepto radicalmente distinto de la informaci\u00f3n. Informar es, ahora, \u00abense\u00f1ar la historia en marcha\u00bb o, en otras palabras, hacer asistir (si es posible en directo) al acontecimiento. Se trata, en materia de informaci\u00f3n, de una revoluci\u00f3n copernicana, de la cual a\u00fan no se han terminado de calibrar las consecuencias. Esto supone que la imagen del acontecimiento (o su descripci\u00f3n) es suficiente para darle todo su significado.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En el l\u00edmite, sobra hasta el propio periodista, en este cara a cara telespectador-historia. El objetivo prioritario, para el telespectador, es su satisfacci\u00f3n, no tanto comprender la importancia de un acontecimiento como verlo con sus propios ojos. Cuando esto ocurre, es una alegr\u00eda. Y as\u00ed se establece, poco a poco, la enga\u00f1osa ilusi\u00f3n de que ver es comprender y que cualquier acontecimiento, por abstracto que sea, debe imperativamente tener una parte visible, mostrable, televisable. Esta es la causa de que asistamos a una emblematizaci\u00f3n reductora, cada vez m\u00e1s frecuente, de acontecimientos complejos. Por ejemplo, todo el entramado de los acuerdos Israel-OLP se reduce al apret\u00f3n de manos entre Rabin y Arafat\u2026 Por otra parte, una concepci\u00f3n como \u00e9sta de la informaci\u00f3n conduce a una penosa fascinaci\u00f3n por las im\u00e1genes \u00abtomadas en directo\u00bb, de acontecimientos reales, incluso si se trata de hechos violentos y sangrientos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hay otro concepto que tambi\u00e9n ha cambiado: el de la actualidad. \u00bfQu\u00e9 es hoy la actualidad? \u00bfQu\u00e9 acontecimientos hay que destacar en el mare magnum de hechos que ocurren en todo el mundo? \u00bfEn funci\u00f3n de qu\u00e9 criterios hay que hacer la elecci\u00f3n? Tambi\u00e9n aqu\u00ed es determinante la influencia de la televisi\u00f3n pues es ella, con el impacto de sus im\u00e1genes, la que impone la elecci\u00f3n y obliga, nolens volens, a la prensa escrita, a seguirla. La televisi\u00f3n construye la actualidad, provoca el shock emocional y condena pr\u00e1cticamente al silencio y a la indiferencia a los hechos que carecen de im\u00e1genes. Poco a poco se va estableciendo entre la gente que la importancia de los acontecimientos es proporcional a su riqueza de im\u00e1genes. O, por decirlo de otra forma, que un acontecimiento que se puede ense\u00f1ar (si es posible, en directo, y en tiempo real) es m\u00e1s fuerte, m\u00e1s interesante, m\u00e1s importante, que el que permanece invisible y por tanto, su importancia es abstracta. En el nuevo orden de los medios las palabras, o los textos, no valen lo que las im\u00e1genes.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tambi\u00e9n ha cambiado el tiempo de la informaci\u00f3n. La optimizaci\u00f3n de los medios es, ahora, la instantaneidad (el tiempo real), el directo, que s\u00f3lo pueden ofrecer la televisi\u00f3n y la radio. Esto hace vieja a la prensa diaria, forzosamente retrasada en los acontecimientos y, a la vez, demasiado cerca de los hechos para poder sacar, con suficiente distancia, todas las ense\u00f1anzas de lo que acaba de producirse. La prensa escrita acepta la imposici\u00f3n de tener que dirigirse no a los ciudadanos sino a los telespectadores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Todav\u00eda hay un concepto m\u00e1s, un cuarto, que se ha modificado. Fundamental: el de la veracidad de la informaci\u00f3n. Hoy, un hecho es verdadero no porque corresponda a criterios objetivos, rigurosos y verificados en las fuentes, sino simplemente porque otros medios repiten las mismas afirmaciones y las \u00abconfirman\u00bb\u2026 Si la televisi\u00f3n (a partir de una noticia o una imagen de agencia) emite una informaci\u00f3n y si la prensa escrita, y la radio, la retoman, es suficiente para acreditarla como verdadera. De esta forma, como podemos recordar, se construyeron las mentiras de las \u00abfosas de Timisoara\u00bb, y todas de la Guerra del Golfo. Los medios no saben distinguir, estructuralmente, lo verdadero de lo falso. En este embrollo medi\u00e1tico, nada m\u00e1s en vano que intentar analizar la prensa escrita aislada de los restantes medios de comunicaci\u00f3n. Los medios (y los periodistas) se repiten, se imitan, se copian, se contestan y se mezclan, hasta el punto de no constituir m\u00e1s que un \u00fanico sistema de informaci\u00f3n, en cuyo seno es cada vez m\u00e1s arduo distinguir las especificaciones de tal o cual medio tomados por separado. En fin, informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n tienden a confundirse. Demasiados periodistas siguen creyendo que son los \u00fanicos que producen informaci\u00f3n, cuando toda la sociedad se ha puesto fren\u00e9ticamente a hacer lo mismo. No existe pr\u00e1cticamente instituci\u00f3n (administrativa, militar, econ\u00f3mica, cultural, social, etc.), que no se haya dotado de un servicio de comunicaci\u00f3n que emite -sobre ella misma y sus actividades- un discurso plet\u00f3rico y elogioso. A este respecto, todo el sistema en las democracias cat\u00f3dicas se ha vuelto astuto e inteligente, capaz de manipular sabiamente los medios y de resistirse a su curiosidad. Ahora sabemos que la \u00abcensura democr\u00e1tica\u00bb existe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A todas estas deformaciones hay que a\u00f1adir un malentendido fundamental\u2026 Muchos ciudadanos estiman que, confortablemente instalados en el sof\u00e1 de su sal\u00f3n, mirando en la peque\u00f1a pantalla una sensacional cascada de acontecimientos a base de im\u00e1genes fuertes, violentas y espectaculares, pueden informarse con seriedad. Error may\u00fasculo. Por tres razones: la primera, porque el periodismo televisivo, estructurado como una ficci\u00f3n, no est\u00e1 hecho para informar sino para distraer; en segundo lugar, porque la sucesi\u00f3n r\u00e1pida de noticias breves y fragmentadas (una veintena por cada telediario), produce un doble efecto negativo de sobre-informaci\u00f3n y desinformaci\u00f3n; y, finalmente, porque querer informarse sin esfuerzo es una ilusi\u00f3n m\u00e1s acorde con el mito publicitario que con la movilizaci\u00f3n al que el ciudadano adquiere el derecho a participar inteligentemente en la vida democr\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Numerosas cabeceras de la prensa escrita contin\u00faan, a pesar de todo, por mimetismo televisual, por endogamia cat\u00f3dica, adoptando las caracter\u00edsticas propias del medio audiovisual: la maqueta de la primera p\u00e1gina concebida como una pantalla, la reducci\u00f3n del tama\u00f1o de los art\u00edculos, la personalizaci\u00f3n excesiva de los periodistas, la prioridad al sensacionalismo, la pr\u00e1ctica sistem\u00e1tica del olvido, de la amnesia, en relaci\u00f3n con las informaciones que hayan perdido actualidad, etc. Compiten con el audiovisual en materia de marketing y desprecian la lucha de las ideas. Fascinados por la forma olvidan el fondo. Han simplificado su discurso en el momento en que el mundo, convulsionado por el final de la guerra fr\u00eda, se ha visto considerablemente m\u00e1s complejo. Un desfase tal entre este simplismo de la prensa y la nueva complicaci\u00f3n de la pol\u00edtica internacional, desconcierta a muchos ciudadanos que no encuentran en las p\u00e1ginas de su publicaci\u00f3n un an\u00e1lisis diferente, m\u00e1s amplio, m\u00e1s exigente, que el que les propone el telediario. Esta simplificaci\u00f3n resulta tanto m\u00e1s parad\u00f3jica, en cuanto que el nivel educativo contin\u00faa elev\u00e1ndose y aumentan los estudiantes superiores. Al aceptar no ser m\u00e1s que un eco de las im\u00e1genes televisadas, muchos peri\u00f3dicos mueren, pierden su propia especificidad y, como consecuencia, sus lectores.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En Le Monde Diplomatique creemos que informarse sigue siendo una actividad productiva, imposible de realizar sin esfuerzo y que exige una verdadera movilizaci\u00f3n intelectual\u2026 Una actividad tan noble en democracia, como para que el ciudadano decida dedicarle una parte de su tiempo y su atenci\u00f3n. Si nuestros textos son, en general, m\u00e1s largos que los de otros peri\u00f3dicos y revistas, es porque resulta indispensable mencionar los puntos fundamentales de un problema, sus antecedentes hist\u00f3ricos, su trama social y cultural, su importancia econ\u00f3mica, para poder apreciar mejor toda su complejidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Cada vez m\u00e1s lectores aceptan esta concepci\u00f3n exigente de la informaci\u00f3n y son sensibles a nuestras formas, sin duda imperfectas, pero sobrias, de observar la marcha del mundo. Las notas a pie de art\u00edculo, que enriquecen los textos y permiten, eventualmente, completar y prolongar la lectura, no parecen molestarles demasiado. Al contrario, muchos ven en ellas un rasgo de honestidad intelectual y un medio para enriquecer su documentaci\u00f3n acerca de tal o cual informe.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">\u00abSon necesarios largos a\u00f1os, escribe Vaclav Havel, antes de que los valores que se apoyan en la verdad y la autenticidad morales se impongan y se lleven por delante el cinismo pol\u00edtico; pero, al final, siempre acaban ganando la batalla\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esta seguir\u00e1 siendo tambi\u00e9n nuestra paciente apuesta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/radiolarioja.com\/rlr\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/Fake-news.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-11374\" width=\"978\" height=\"766\"\/><\/figure>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Informarse, cuesta: por Ignacio Ramonet La prensa escrita est\u00e1 en crisis. 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