El viaje de una comitiva de gobierno a EEUU el pasado 10 de marzo, generó tal controversia que hasta hoy sigue y crece como una bola de nieve.
Han pasado 16 días y hoy, como ayer, la realidad nos propone mirar dos escenas que, aunque diferentes, dialogan entre sí: la crisis política desatada por las sospechas de enriquecimiento ilícito en torno a Manuel Adorni y, en paralelo, la necesidad del Gobierno de La Rioja de explicar y defender el rol estratégico de sus empresas estatales, como el Banco Rioja y el Parque Eólico Arauco. Dos historias que reflejan tensiones sobre poder, transparencia y el papel del Estado.
Por un lado, el caso Adorni abre interrogantes políticos que el oficialismo no logra cerrar. La pregunta que se repite es sencilla: si el funcionario quedó debilitado públicamente, ¿por qué se lo sostiene? El gobierno ha dejado caer a numerosos colaboradores desde diciembre de 2023, incluso a figuras cercanas al presidente. Sin embargo, en este caso la lógica parece distinta. La permanencia del vocero, hoy cuestionado, aparece atravesada por internas de poder dentro del propio oficialismo, donde distintos sectores se disputan influencia y posiciones estratégicas.
El problema es que la polémica ya no es solo política, sino también pública. Las dudas sobre su patrimonio, los viajes, las propiedades y los gastos familiares han generado un ruido que trasciende a la oposición y alcanza a parte del electorado oficialista. Cuando un funcionario pierde credibilidad, su función comunicacional se vuelve insostenible: cada aparición se transforma en una nueva instancia de sospecha. Y eso tiene un costo político claro para un gobierno que hizo de la lucha contra la “casta” su principal bandera.
Además, la situación genera un efecto colateral: mientras el foco se concentra en el escándalo, se desplazan otras discusiones relevantes, como el caso $Libra. El debate político se empobrece cuando la agenda queda capturada por la desconfianza. La transparencia, en ese contexto, deja de ser un valor declamado para convertirse en una exigencia concreta.
Por otro lado, en La Rioja, el Gobierno provincial salió a llevar tranquilidad frente a versiones sobre un posible embargo del Banco Rioja y del Parque Eólico Arauco por el litigio del bono verde. La administración local sostiene que esos activos estratégicos están resguardados y que no pueden ser ejecutados judicialmente. El mensaje busca despejar temores: ni los salarios, ni los servicios esenciales, ni el patrimonio provincial estarán en riesgo por la negociación con los bonistas.
El Ejecutivo riojano, además, vincula las dificultades financieras con la interrupción de fondos nacionales extra-coparticipables, lo que habría afectado la capacidad de pago y obligado a iniciar una reestructuración. En ese marco, el parque eólico aparece como la principal fuente futura de repago, un proyecto de inversión pública que, según la provincia, comenzará a generar resultados económicos positivos en el corto plazo. La defensa del Banco Rioja y del complejo energético no es solo jurídica, sino también política: representan herramientas de desarrollo y autonomía financiera.
En el caso del jefe de gabinete Adorni, es un golpe muy fuerte al gobierno nacional que erosiona como un golpe final a la transparencia del gobierno de Milei. La credibilidad es el activo más valioso de la política. Cuando se erosiona, ya sea por sospechas de enriquecimiento o por dudas sobre el manejo de la cosa pública, la confianza social se resiente. Y sin confianza, cualquier estrategia —sea comunicacional o económica— pierde eficacia. La transparencia, la claridad y la rendición de cuentas no son opcionales: son condiciones indispensables para gobernar.
Para el caso de la provincia de La Rioja, el desafío está marcado en cómo el gobierno logrará resistir los ahogos financieros de Milei y mientras construye la alternativa de gestión que piensa más en la gente que en los grandes empresarios.
Porque en definitiva, el mensaje de la población en el año 2023 fue basta de los mismos políticos que no nos han llevado a una mejor situación de vida y ahora la esperanza que tenían en el actual gobierno de ultra derecha está cade vez mas deteriorada, y seguramente se reflejará en las próximas elecciones.
