El Gobierno de la Provincia de La Rioja decidió mantener por el momento a octubre de 2027 como fecha tentativa para las elecciones provinciales, pero advirtió que no descarta modificar ni el calendario ni el sistema electoral. La decisión final quedará atada a lo que finalmente resuelva el Congreso de la Nación en torno a las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La administración provincial prefiere aguardar el panorama nacional antes de avanzar con definiciones concretas. Sin embargo, detrás de esta postura prudente convergen distintas tensiones y estrategias políticas de cara a los próximos comicios.
Las aspiraciones nacionales de Ricardo Quintela
Un factor clave que condiciona la estrategia del oficialismo son las aspiraciones nacionales del gobernador Ricardo Quintela. Al no poder postularse a una nueva reelección en la provincia, el mandatario ha manifestado su intención de tener un rol protagónico en la reconfiguración del peronismo a nivel nacional, sin descartar una candidatura presidencial.
Para el sector que responde al gobernador, resulta fundamental conservar un margen de maniobra que permita articular la estrategia provincial con el armado nacional. En ese tablero, el futuro de las PASO es determinante, ya que este mecanismo facilitaría ordenar las candidaturas y resolver las internas dentro del espacio opositor y oficialista a nivel país.
La postura del territorio: priorizar La Rioja
En contraparte, intendentes, legisladores y dirigentes locales impulsan una mirada diferente. Desde este sector se sostiene que la prioridad debe ser asegurar primero el territorio provincial.
Los partidarios de esta línea argumentan que un eventual adelantamiento de las elecciones locales permitiría a la provincia concentrar la disputa en la preservación del gobierno provincial y el control de los municipios, evitando que una compleja discusión nacional contamine el escenario doméstico y otorgando mayor previsibilidad a la dirigencia local.
Una discusión de poder
De este modo, el debate en La Rioja trasciende la simple elección de una fecha: se trata de una discusión profunda sobre la estrategia de poder del peronismo provincial. Mientras algunos dirigentes prefieren esperar las definiciones legislativas nacionales sobre las primarias, otros consideran que el tiempo político exige consolidar primero la base territorial para que Quintela afronte la discusión nacional con el respaldo de una provincia ordenada y bajo control.



