LA RIOJA. — El Parque Nacional Talampaya celebró su 29° aniversario desde su transferencia al sistema nacional, consolidándose como el principal tractor del turismo riojano y una de las siete maravillas de Argentina. En el marco de la inauguración de la temporada invernal, autoridades de Parques Nacionales y de la Secretaría de Turismo provincial se reunieron en el predio para conmemorar la fecha y analizar la evolución histórica de esta área protegida y Patrimonio de la Humanidad.
Un repaso por el crecimiento y la infraestructura del parque
José Gallo, guardaparque del área protegida, repasó la historia de Talampaya, recordando que nació como parque provincial en 1975 antes de convertirse en Parque Nacional mediante la ley promulgada el 10 de julio de 1997. «Desde entonces ha cambiado todo», destacó Gallo, detallando la continua incorporación de infraestructura, desde la conversión de viejas casillas de vialidad en seccionales para guardaparques, hasta la creación del moderno centro de servicios del Cañón de Talampaya en 2004 y la adquisición de la primera hostería de Villa Unión como actual sede administrativa.
El crecimiento de la demanda ha sido exponencial. El parque pasó de recibir unos 30,000 visitantes anuales en 2003 a promediar 60,000, alcanzando un récord histórico en 2023 con más de 100,000 turistas. Actualmente, el 90% del público es nacional —principalmente de Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires y el litoral—, quienes disfrutan de servicios que van desde los imponentes camiones 6×6 hasta circuitos de trekking y cicloturismo gestionados por cooperativas locales.
Monitoreo ambiental y control territorial
Gallo también remarcó la intensa labor diaria de los guardaparques, dividida entre la fiscalización de los prestadores de servicios, el control de las rutas nacionales (como la Ruta 76) en conjunto con Gendarmería y la Policía para evitar la caza furtiva, y las tareas científicas. «Hoy dedicamos mucho tiempo a la conservación y al monitoreo ambiental», explicó, haciendo hincapié en el uso de cámaras trampa para el seguimiento de la fauna, el control de especies exóticas como el jabalí, mapas de ubicación de tortugas y relevamientos de vegetación.
El impacto de la crisis y la apuesta provincial por los «Chachos»
Por su parte, el secretario de Turismo de La Rioja, José Rosas, celebró la vigencia del parque como polo de desarrollo sustentable, aunque no ocultó su preocupación por el actual contexto económico del país bajo la administración nacional de Javier Milei. Según el funcionario, los datos del observatorio local y de la CAME reflejan un deterioro de la afluencia turística de cerca del 20% anual, sumado a una caída de hasta el 50% en visitantes internacionales debido a la pérdida de competitividad cambiaria y la quita de subsidios en combustibles, transporte y energía.
A esto se añade la inquietud por el cese de la obra pública nacional. Rosas advirtió sobre el abandono del mantenimiento de las rutas nacionales, un factor clave para el acceso de los viajeros: «Es preocupante que el Estado Nacional no se haga cargo… en el interior no tenemos empresas que quieran venir a hacer inversiones privadas y poner peajes».
Frente a este escenario adverso, la provincia busca diferenciarse mediante políticas públicas de estímulo. Rosas destacó el lanzamiento del programa «Previaje con Chachos», una herramienta de cancelación de bonos que devuelve al turista el 50% de sus gastos en alojamientos y agencias mediante la moneda provincial (Chachos), los cuales pueden reincorporarse de inmediato en la gastronomía y el comercio riojano. «En la temporada de verano pasada inyectó más de 400 millones al sector, protegiendo a los prestadores locales y a las pymes familiares del interior en este momento de crisis», concluyó con optimismo de cara al resto de la temporada invernal.



