La clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 no solo dejó una remontada inolvidable ante Egipto. También volvió a confirmar un fenómeno que trasciende lo deportivo: la manera en que el país vive el fútbol, con una intensidad difícil de encontrar en cualquier otro lugar del planeta.
Ese es el eje de un extenso análisis publicado por The Athletic, donde el periodista James Horncastle describe a la Argentina como una nación donde el fútbol no es simplemente un deporte, sino una forma de identidad colectiva que explica buena parte de su cultura, su historia y hasta su manera de entender la vida.
El artículo toma como punto de partida la espectacular victoria por 3-2 sobre Egipto en los octavos de final, cuando el equipo dirigido por Lionel Scaloni revirtió un 0-2 en los últimos minutos con goles de Cristian Romero, Lionel Messi y Enzo Fernández. Una remontada que desató una explosión de emoción tanto dentro del estadio como en millones de hogares argentinos.
Una pasión que desafía toda lógica
Según el análisis, la relación de los argentinos con el fútbol resulta difícil de comprender para quienes provienen de otras culturas deportivas.
El texto recuerda que las victorias de la selección paralizan ciudades enteras, modifican rutinas laborales y generan celebraciones multitudinarias, mientras que las derrotas son vividas como verdaderos golpes emocionales.
La publicación sostiene que el éxito del seleccionado nacional se convirtió, especialmente en los últimos años, en un elemento de unión para una sociedad atravesada por crisis económicas, tensiones políticas e incertidumbre cotidiana.
Messi, el símbolo de una generación
Gran parte del artículo está dedicada a la figura de Lionel Messi.
A sus 39 años, el capitán continúa siendo el eje futbolístico y emocional del equipo. Incluso después de fallar un penal frente a Egipto, fue determinante para liderar la reacción argentina y terminar marcando uno de los goles de la histórica remontada
Para el medio estadounidense, Messi ya trasciende cualquier estadística: representa una referencia emocional para millones de argentinos y simboliza la continuidad de una generación que logró conquistar la Copa América, la Finalissima y el Mundial de Qatar antes de afrontar este nuevo desafío.
Scaloni y un equipo que nunca deja de creer
El análisis también destaca el liderazgo del entrenador Lionel Scaloni.
Tras el partido, el técnico confesó haberse emocionado hasta las lágrimas, aunque aseguró que jamás perdió la confianza en que sus jugadores podían revertir el resultado.
Scaloni explicó que el equipo mantuvo la calma incluso cuando el marcador parecía irreversible, convencido de que las oportunidades llegarían. Esa fortaleza mental aparece como una de las principales características del actual seleccionado argentino.
Una identidad construida alrededor del fútbol
El artículo también repasa la historia futbolística del país y señala que, para los argentinos, la selección representa mucho más que once jugadores.
Desde las gestas de Diego Maradona hasta la era de Messi, el fútbol fue consolidándose como un elemento central de la identidad nacional, capaz de atravesar generaciones y clases sociales.
Para millones de personas, vestir la camiseta albiceleste significa representar una historia, una cultura y un sentimiento colectivo que difícilmente pueda traducirse en palabras.
El próximo desafío
Después de eliminar a Egipto, Argentina se medirá con Switzerland national football team en los cuartos de final del Mundial 2026, buscando un lugar entre los cuatro mejores del torneo. El encuentro se disputará el próximo 11 de julio y será una nueva prueba para un equipo que volvió a demostrar que nunca deja de competir hasta el último minuto.



