La provincia de Catamarca anunció la puesta en marcha de una nueva línea de transporte internacional que conectará de manera directa el territorio catamarqueño con Chile a través del estratégico Paso San Francisco, una medida que busca fortalecer la integración regional, impulsar el turismo y facilitar el intercambio comercial entre ambos países.
La nueva conexión permitirá unir distintas localidades del oeste catamarqueño con la Región de Atacama, en Chile, ofreciendo una alternativa de movilidad para residentes, turistas y trabajadores que transitan habitualmente por este corredor bioceánico.
El Paso San Francisco, ubicado en la cordillera de los Andes a más de 4.700 metros sobre el nivel del mar, es uno de los principales pasos internacionales del norte argentino. Su importancia radica en que vincula a Catamarca con el norte chileno, favoreciendo el desarrollo económico y turístico de ambas regiones.
Desde el gobierno provincial destacaron que la implementación de este servicio representa un avance significativo en materia de conectividad internacional, ya que permitirá reducir tiempos de viaje y ampliar las posibilidades de intercambio cultural, educativo y comercial entre Argentina y Chile.
Además, se espera que la nueva línea beneficie a operadores turísticos, emprendedores y empresas vinculadas al transporte de pasajeros, generando nuevas oportunidades de desarrollo para las comunidades ubicadas en la zona de influencia del corredor.
La iniciativa se enmarca en las políticas de integración regional que impulsan tanto Argentina como Chile, buscando consolidar el Paso San Francisco como una de las principales vías de conexión entre el Atlántico y el Pacífico.
Autoridades de ambos países señalaron que la habilitación de este servicio constituye un paso importante para fortalecer los vínculos históricos entre las regiones fronterizas y potenciar el crecimiento de las economías locales mediante una mayor circulación de personas y servicios.
Con esta nueva conexión internacional, Catamarca refuerza su posición estratégica en el norte argentino y apuesta a convertir al Paso San Francisco en un eje clave para el turismo, el comercio y la integración sudamericana.

