El Servicio Penitenciario Provincial (SPP) de La Rioja quedó en el centro de una fuerte controversia luego de publicar en sus redes sociales un mensaje en el que calificó como un «hito histórico» la graduación universitaria de Walter Denis Pereyra Fincatti, un interno condenado a diez años de prisión efectiva por abuso sexual infantil y corrupción de menores.
La publicación oficial destacaba la obtención del título de Licenciado en Psicopedagogía por parte del recluso, quien cursó sus estudios a través de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) mientras cumple su condena. Sin embargo, el reconocimiento institucional generó un inmediato rechazo social debido a la gravedad de los delitos cometidos y a la naturaleza de la profesión elegida.
Pereyra Fincatti fue hallado culpable de los delitos de Abuso Sexual Simple y Promoción a la Corrupción de Menores en dos hechos, agravados por su condición de encargado de la educación de la víctima. Según determinó la Justicia, los abusos fueron cometidos entre 2017 y 2018 contra una niña de 8 años, aprovechando el vínculo de confianza generado por su actividad como profesor particular y docente de apoyo escolar.
La sentencia, dictada en 2020, encuadró los hechos dentro del marco de Violencia Contra la Niñez y estableció una pena de diez años de prisión efectiva.
El principal cuestionamiento no estuvo dirigido al acceso de las personas privadas de libertad a la educación superior, derecho garantizado por la legislación argentina, sino al enfoque utilizado por el Servicio Penitenciario para comunicar el logro académico.
La abogada Soledad Varas, quien intervino como querellante en la causa, sostuvo que el malestar social surge por la forma en que fue presentada la información.
«Lo que causa malestar es la falta de empatía de festejar y celebrar como un hito a una persona que se recibe de psicopedagogo y va a trabajar con niños», expresó la letrada.
Varas remarcó además que la condena posee un componente particularmente sensible, ya que el condenado utilizó precisamente su rol como educador para acercarse a la víctima y cometer los delitos.
«Hay una desinteligencia por parte de la prensa del SPP al presentarlo como un hito, cuando por el delito cometido este tipo de festejos resulta inadmisible para las víctimas y para gran parte de la sociedad», señaló.
La polémica también se profundizó por el perfil profesional de la carrera elegida. La Psicopedagogía es una disciplina orientada al acompañamiento de procesos de aprendizaje y desarrollo de niños, niñas y adolescentes, lo que despertó cuestionamientos éticos entre usuarios de redes sociales, especialistas y referentes de distintos sectores.
Mientras algunos sectores defendieron la importancia de la educación como herramienta de reinserción social dentro del sistema penitenciario, otros consideraron que la celebración pública del logro académico omitió contemplar el impacto emocional que podría generar en las víctimas y sus familias, especialmente considerando la naturaleza de los delitos por los cuales el interno fue condenado.
El debate abrió una discusión más amplia sobre los límites de la comunicación institucional en contextos sensibles, el derecho a la educación de las personas privadas de libertad y la necesidad de equilibrar los objetivos de reinserción social con el respeto y la consideración hacia las víctimas de delitos graves.

