El PRO se resiste. La UCR sugiere que sean opcionales. La jefa del bloque de LLA habla de interna cerrada. Polémica por el casillero de lista completa.

Patricia Bullrich, en el Senado.
Javier Milei envió la reforma política al Senado y el tratamiento no será fácil. La jefa del bloque de La Libertad Avanza (LLA), Patricia Bullrich, no tiene los votos para eliminar las Primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) y evalúa dos opciones: que sean optativas o que haya una interna cerrada de cada partido.Notas Relacionadas
El proyecto arribó este miércoles e incluye dos cambios polémicos: la opción de votar lista completa de una fuerza política -con todas las categorías- y una versión más dura de Ficha limpia, con más delitos incluidos y extendida a funcionarios del Poder Ejecutivo. También se habilita la posibilidad de adosar candidaturas locales a la Boleta Única Papel (BUP), en caso de elecciones simultáneas.
Bullrich supo a último momento que el proyecto iba a ingresar por el Senado. El destino sorprendió, porque el texto fue trabajado por la diputada libertaria Giselle Castelnuovo. La rebelión del PRO, que puede evitar el cuórum en la Cámara baja, fue clave para la decisión.
El partido de Mauricio Macri, como anticipó Letra P, no está dispuesto a eliminar las PASO sin una alternativa para definir candidaturas en un frente electoral. El expresidente quiere tener opciones abiertas ante una eventual alianza con LLA. Por caso, no descartan pedir internas en la lista legislativa.
En la UCR tampoco están de acuerdo en borrar las PASO para siempre. El jefe del bloque en el Senado, Eduardo Vischi, tiene en carpeta un proyecto para que sean optativas, que Bullrich podría llevar a la Casa Rosada si hay consenso con el resto de los aliados.
Los tiempos de Patricia Bullrich
Bullrich repetirá la modalidad de trabajo de la reforma laboral. Consiste en reunirse con los aliados (UCR, PRO y partidos provinciales), consensuar un texto y proponerlo ante Milei, o quien lo represente. La jefa del bloque oficialista no acepta tratar iniciativas o artículos que no tengan chances de prosperar.
Bullrich tampoco quiere negociar en espejo con Diputados para asegurar una rápida sanción. «Si hay modificaciones, insistiremos con nuestra versión», repite la exministra cuando le piden hablar con Martín Menem más seguido.
En el caso de las PASO, si la propuesta de no obligatoriedad que plantea la UCR no prospera, la líder libertaria tiene otra opción en carpeta: una interna cerrada por cada partido, con formato digital. Esa idea, explican en su entorno, permitiría evitar la incidencia de no afiliados en una contienda partidaria.
Se trata de un plan de última instancia, que todavía no llegó a negociarse. Karina Milei, hasta ahora, sólo habilitó a repetir la suspensión de las primarias, si no no hay alternativa de eliminarla para siempre.
La discusión comenzará las próximas semanas, pero antes Bullrich quiere sondear los respaldos entre sus socios. Se necesitan 37 votos justos -la mitad más uno- y, si bien la mayoría de los partidos provinciales siempre se opusieron a las primarias, abunda la especulación. Algunos prefieren evaluar el panorama de 2027 antes de votar un cambio.
El casillero de la polémica
El proyecto tiene una depuración de los partidos políticos, que consiste en subir los pisos de afiliación para registrar un partido (serán 10 distritos y no cinco) y los mínimos de votos exigidos para sostener la personería (aumenta de 2 a 3%).
También hay artículos para transparentar el financiamiento de los partidos políticos, “permitiendo que personas y empresas aporten de manera regulada y trazable”, destacaron desde el oficialismo.
El objetivo, explicaron a Letra P, es que el Estado contribuya a las fuerzas políticas reconocidas en forma permanente -se podrá renunciar a ese ingreso en forma voluntaria- pero no ayude en las campañas, cuando pesará el poder de recaudación. Por caso, se eliminarán los espacios gratuitos televisivos.
La iniciativa de ley tiene otro cambio que no agrada a los aliados: la posibilidad de votar todas las categorías de una fuerza política, a través de un casillero incorporado en la BUP. Esta opción fue desechada el año pasado, cuando se aprobó el sistema, por presión de los partidos provinciales.
En la UCR y el PRO tampoco están de acuerdo con el casillero único, porque podría arruinar su plan de desafiar a Milei con internas para cargos legislativos.
El voto a lista completa sí podría agradarle al peronismo, que aspira a tener un candidato presidencial que arrastre a la nómina legislativa de todas las provincias. No será una negociación sencilla, porque para LLA es un cambio clave y lo peleará hasta el final.

Ficha Limpia ampliada
La otra novedad de la reforma es la incorporación de los artículos de Ficha Limpia, como se conoce al proyecto que prohíbe candidaturas a quienes hayan sido condenados en la Justicia, con ratificación de segunda instancia.
Como explicó Letra P, el PRO, Provincias Unidas y la UCR presentaron iniciativas de ley. La última propuesta fue el pasado martes de la diputada radical Pamela Verasay, que propone extender la inhabilitación por condena tanto a cargos electivos como a funcionarios designados.
En la reforma política, Ficha limpia tiene una versión más dura que en el texto que se cayó el año pasado en el Senado. La propuesta del Poder Ejecutivo prohíbe postularse a cargos públicos electivos a toda persona que tenga una condena por delito doloso que haya sido confirmada en segunda instancia.
De esta manera, la inhabilitación para competir no restringe a condenas por casos de corrupción, como siempre propuso el PRO. Además, el proyecto extiende la restricción al Poder Ejecutivo: las personas con estas sanciones no podrán ser designadas como Ministros, Secretarios, directores de empresas estatales ni ocupar cargos jerárquicos. Será otro debate difícil.
