A pesar de las inclemencias del tiempo, una multitud de fieles participó de la tradicional procesión en honor a San Expedito, demostrando que la devoción pudo más que la lluvia. La celebración reunió a creyentes de distintas edades que, paraguas en mano, recorrieron las calles en una jornada marcada por la fe y el compromiso religioso.
El sacerdote Fabián Tanquia, quien encabezó la ceremonia, destacó la firmeza de los devotos frente a las dificultades climáticas. “El compromiso es más fuerte que cualquier dificultad”, expresó en diálogo con Canal 9, al tiempo que remarcó el valor espiritual de la convocatoria. En ese sentido, sostuvo: “Los santos dieron la vida, la lluvia no nos debe parar”, subrayando el sentido de entrega y convicción que caracteriza a estas manifestaciones.
Si bien reconoció que la lluvia puede representar un obstáculo —especialmente para personas mayores que suelen asistir en gran número—, el sacerdote consideró que el esfuerzo vale la pena. “Nos dificulta un poco porque viene mucha gente grande, pero creo que vale la pena en esto de que podamos ser conscientes de que somos llamados por Dios y que tenemos que expresar nuestra fe”, afirmó.
La festividad de San Expedito, celebrada cada 19 de abril, convoca año tras año a miles de fieles en distintos puntos del país, consolidándose como una de las expresiones de religiosidad popular más significativas.
En esta ocasión, la lluvia no logró opacar la jornada: lejos de suspenderse, la procesión se desarrolló con normalidad y con una fuerte participación, reflejando una vez más la profunda devoción que despierta el santo de las causas urgentes.

