Autoridades del Servicio Penitenciario informaron que, en el marco de controles y requisas intensificadas dentro de los pabellones y en el ingreso de visitas, se secuestró una importante cantidad de teléfonos celulares no autorizados y se detectó el intento de ingreso de droga oculta en el cuerpo de un visitante.
Según detallaron, los operativos forman parte de un trabajo sostenido que incluye la requisa de lugares de alojamiento, oficinas y también de las personas que ingresan como visitas, con el objetivo de impedir la introducción de elementos prohibidos. En ese contexto, indicaron que en los últimos procedimientos se detectaron “más de un centenar de teléfonos celulares” dentro de los pabellones, dispositivos cuya tenencia está prohibida por la normativa vigente para personas privadas de la libertad.
Ante esta situación, se tomó la decisión de destruir los aparatos secuestrados para evitar que vuelvan a circular dentro del establecimiento penitenciario. Desde la institución explicaron que, al tratarse de elementos no autorizados, su hallazgo implica sanciones disciplinarias para los internos, incluso cuando los dispositivos son encontrados en espacios de uso común, lo que involucra a todo el pabellón.
Las autoridades aclararon que la comunicación de los internos con familiares y abogados está garantizada por la ley. Para ello, el Servicio Penitenciario habilita teléfonos analógicos controlados, equipados con sistemas de restricción que permiten llamadas y mensajes de texto, pero sin acceso a internet, redes sociales ni aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Estos equipos son asignados en número limitado por pabellón y bajo supervisión.
En paralelo, durante los controles a visitas realizados el pasado viernes por la tarde, se detectó un intento de ingreso de estupefacientes. El hecho involucró a un visitante que presentaba conductas sospechosas, como nerviosismo y negativa a la requisa, lo que motivó la intervención del personal penitenciario con autorización judicial.
Tras el procedimiento, el individuo accedió a entregar voluntariamente lo que llevaba oculto en su cuerpo. Se trataba de un preservativo que contenía 17 pequeños envoltorios con sustancia vegetal. Personal de Toxicomanía realizó las pruebas correspondientes, que arrojaron resultado positivo para marihuana, con un peso total de 37,6 gramos.
El visitante, un hombre que concurría a una visita ordinaria, quedó a disposición de la Justicia Federal y se dispuso además la prohibición definitiva de su ingreso al Servicio Penitenciario. Desde la institución remarcaron que los controles continuarán intensificándose para evitar el ingreso de elementos prohibidos y reforzar la seguridad dentro del establecimiento.
