Una investigación del diario estadounidense The New York Times profundizó el escándalo del token $LIBRA y cuantificó el impacto económico tras la promoción realizada por el presidente argentino Javier Milei. Según el informe, más de 10.000 cuentas cripto —equivalentes al 86% de los inversores— perdieron en conjunto entre 250 y 251 millones de dólares luego del colapso del activo digital, en lo que especialistas describen como un típico esquema de “rug pull”.
El medio estadounidense detalla que el token experimentó una subida abrupta impulsada por la visibilidad pública, para luego desplomarse rápidamente cuando un pequeño grupo de billeteras vendió en el pico. Este comportamiento dejó a miles de inversores con pérdidas significativas mientras unos pocos concentraban ganancias millonarias.
Decenas de miles de damnificados
El informe también menciona estimaciones que hablan de decenas de miles de afectados. Algunas causas locales analizan cifras de alrededor de 40.000 personas perjudicadas y pérdidas que oscilarían entre 80 y 100 millones de dólares en investigaciones judiciales abiertas en Argentina. Sin embargo, el cálculo global citado por el periódico eleva el daño económico total a unos 251 millones de dólares.
El punto central del análisis es la pregunta que surge del propio mecanismo: si miles perdieron, otros necesariamente ganaron. Según el ecosistema de reportes judiciales y periodísticos, 36 billeteras concentraron beneficios extraordinarios, retirando fondos en el momento de mayor valuación del token.
Supuesto acuerdo y pagos investigados
La investigación periodística también menciona la existencia de un presunto acuerdo por 5 millones de dólares vinculado a la promoción del activo digital. Ese documento, según los reportes, habría sido hallado en el marco del análisis del entorno del proyecto, lo que alimentó las sospechas sobre posibles beneficios privados derivados del impulso público del token.
Además, el informe contextualiza estos datos con la pesquisa sobre comunicaciones y vínculos entre los impulsores del proyecto y el entorno presidencial, lo que llevó a investigadores a intentar determinar si parte de las ganancias terminó vinculada directa o indirectamente al mandatario o a su círculo cercano.
Una pregunta abierta
Hasta el momento, la Justicia no estableció un monto que haya beneficiado directamente al presidente, pero el impacto político del informe es significativo. El diario estadounidense describe un escenario donde la promoción de un activo altamente volátil derivó en miles de inversores perjudicados y un reducido grupo con ganancias millonarias, lo que intensificó el debate sobre la responsabilidad de figuras públicas al difundir proyectos financieros.
Milei negó haber cometido irregularidades y sostuvo que no recibió pagos ni participó del esquema. No obstante, la investigación continúa y el caso se mantiene bajo análisis judicial y político, mientras crece la controversia sobre el alcance del escándalo y el destino final de los millones generados durante el auge y caída de $LIBRA.
