Especialistas en salud visual encendieron una señal de alerta ante el aumento sostenido de problemas oculares en niños y niñas. El oftalmólogo Antonio Anzalaz, presidente de Fundanoa, advirtió que la miopía infantil continúa en crecimiento y que hoy cerca del 20% de los chicos necesita anteojos, cuando hace dos décadas la cifra rondaba apenas el 7%, un incremento asociado principalmente al exceso de trabajo visual de cerca y al uso intensivo de pantallas.
La situación no es aislada. En Argentina, oftalmólogos coinciden en que las consultas por problemas visuales en edades cada vez más tempranas aumentaron especialmente después de la pandemia, cuando se intensificó el uso de celulares, tablets y computadoras para estudiar y entretenerse. Especialistas señalan que las actividades prolongadas de visión cercana, sin pausas y a distancias menores a 30 o 40 centímetros, favorecen el desarrollo y progresión de la miopía en la infancia.
Además, investigaciones recientes muestran que el riesgo de desarrollar miopía aumenta a medida que se incrementan las horas frente a pantallas, especialmente entre una y cuatro horas diarias, y continúa elevándose con exposiciones más prolongadas. Este fenómeno se observa con mayor fuerza en niños y adolescentes, considerados los grupos más vulnerables.
Un problema que crece en todo el mundo
La tendencia también preocupa a nivel global. Organismos internacionales y especialistas advierten que la miopía se convirtió en una de las afecciones visuales más comunes del siglo XXI y que, de mantenerse la tendencia actual, cerca del 50% de la población mundial podría ser miope para el año 2050.
La comunidad científica vincula este crecimiento con cambios en el estilo de vida: más tiempo en interiores, mayor exposición a dispositivos electrónicos y menos actividades al aire libre. Diversos estudios señalan que los niños que pasan más tiempo jugando afuera y expuestos a la luz natural tienen menor probabilidad de desarrollar miopía o de que esta avance rápidamente.
La realidad local en La Rioja
En La Rioja, profesionales de la salud visual advierten que la tendencia se replica con claridad. El aumento de niños con anteojos y consultas por visión borrosa a distancia se relaciona con el uso temprano de celulares y con jornadas prolongadas de lectura o estudio a corta distancia. Especialistas remarcan que el problema no es solo el celular, sino la fijación visual sostenida a menos de 30 centímetros durante largos períodos.
Ante este escenario, se recomienda equilibrar el uso de pantallas con actividades al aire libre, incorporar descansos frecuentes y mantener distancias adecuadas al leer o utilizar dispositivos electrónicos. También existen tratamientos farmacológicos con gotas oftálmicas y otras estrategias que pueden ayudar a frenar la progresión de la miopía, siempre bajo supervisión médica.
Estrabismo: detección temprana
Otro punto de preocupación es el estrabismo, la desviación de uno o ambos ojos, que puede aparecer desde el nacimiento, durante la infancia —frecuentemente entre los 4 y 5 años— o incluso en la adultez. Los especialistas destacan que detectarlo a tiempo es clave para evitar problemas permanentes en el desarrollo visual.
El estrabismo tiene tratamiento y, en algunos casos, puede requerir cirugía, lentes correctivos o terapia visual. Cuando se interviene de manera temprana, las posibilidades de recuperación y desarrollo visual adecuado son mucho mayores.
Controles antes de los 12 años
Los oftalmólogos coinciden en que el punto central es la prevención. Recomiendan realizar controles oftalmológicos periódicos durante la infancia, especialmente antes de los 12 años, incluso si no hay síntomas evidentes. La detección temprana permite tratar tanto la miopía como el estrabismo y evitar complicaciones futuras.
Entre las recomendaciones principales para cuidar la salud visual infantil se destacan:
- Limitar el tiempo frente a pantallas
- Mantener una distancia adecuada al leer o usar dispositivos
- Realizar pausas cada 20 o 30 minutos
- Fomentar actividades al aire libre con luz natural
- Consultar al oftalmólogo ante cualquier sospecha
El aumento de la miopía y el estrabismo en niños ya es considerado por especialistas como un problema de salud pública emergente. La combinación de tecnología, sedentarismo y falta de exposición al sol aparece como el principal desafío, mientras que la detección precoz y los hábitos saludables son hoy las herramientas más efectivas para proteger la salud visual de las nuevas generaciones.
