Tras las fuertes precipitaciones registradas en las últimas horas, el municipio desplegó cuadrillas y maquinaria en distintos sectores de la ciudad con el objetivo de reparar daños y restablecer la circulación en calles de tierra, las más afectadas por el temporal.
Desde el área correspondiente se explicó que, desde las lluvias anteriores, las tareas municipales habían priorizado inicialmente la reparación de baches, luego el desmalezamiento y, en las últimas semanas, el mantenimiento de calles de tierra. Sin embargo, la reciente tormenta —que dejó más de 120 milímetros de lluvia en poco tiempo— generó nuevos deterioros en distintos barrios.
Ante esta situación, el municipio distribuyó sus equipos de trabajo en cuatro zonas de la ciudad, enfocándose principalmente en los puntos más críticos que impiden el acceso de los vecinos a sus viviendas o representan riesgos para la circulación. Paralelamente, se continúa garantizando el funcionamiento de servicios esenciales como recolección de residuos, transporte público y acceso a centros de salud.
Las autoridades también confirmaron que existe coordinación con organismos provinciales, como Vialidad, para optimizar las tareas y evitar superposiciones en los trabajos. Durante la madrugada se realizó un monitoreo de la situación hasta aproximadamente las 2:00, y desde las 6:00 de la mañana se definieron las prioridades según la capacidad disponible del parque automotor municipal.
En relación con el comportamiento del río, se informó que no se registraron desbordes en barrios, aunque las intensas lluvias afectan especialmente a la ciudad debido a que muchas calles funcionan como cauces naturales de escurrimiento. Esta situación, sumada a la topografía con pendientes pronunciadas y a la presencia de calles de tierra, provoca importantes daños en la infraestructura vial.
Entre las zonas más complicadas se encuentran sectores de la zona este, la zona sur cercana a Coronel Montes, y el sector norte, particularmente en áreas como Costanera Norte, Juramento, barrio Jerusalén y calles Tucumán y Mendoza, donde la erosión del suelo ha generado grandes rodaduras. También se detectaron puntos críticos en los puentes de los barrios 8 de Diciembre y 20 de Mayo.
Además, se realizan intervenciones en la zona de Ortiz de Ocampo y en distintos barrios que reportaron problemas de accesibilidad, incluyendo Santo Cura Brochero.
Para organizar la respuesta, el municipio estableció un sistema de prioridades similar a un semáforo:
Rojo: lugares donde los vecinos no pueden acceder a sus viviendas o existe riesgo para las personas.
Segundo nivel: problemas de transitabilidad general que afectan servicios como transporte, recolección de residuos o acceso a centros sanitarios.
Las autoridades señalaron que continuarán trabajando durante los próximos días con cuadrillas que utilizan maquinaria pesada y herramientas manuales —como palas y carretillas— con el objetivo de restablecer lo antes posible la normalidad en los barrios más afectados.
