
El ingeniero Diego Rivero Almonaid quedó a cargo del Ministerio de Vivienda de La Rioja, tras la solicitud de una licencia particular por motivos personales por parte del ministro titular, Ariel Puy Soria. La decisión fue confirmada luego de una reunión de trabajo con el gobernador Ricardo Quintela, en la que se analizaron la marcha de los programas habitacionales y la situación financiera para la ejecución de obras.
Rivero se refirió al complejo escenario que atraviesa el sector debido a la paralización de la obra pública a nivel nacional. Al respecto, indicó que el objetivo central de la gestión provincial es finalizar las viviendas que quedaron inconclusas tras el cambio de administración nacional en diciembre de. Según detalló, en aquel momento se registraban más de una decena de obras paralizadas y diversos programas de infraestructura y mejoramiento barrial que sufrieron cortes presupuestarios.
El funcionario provincial cuestionó que, a pesar de la firma de un convenio a mediados de, los fondos acordados con la Nación nunca fueron remitidos, sumado al posterior cierre de la Secretaría de Vivienda a nivel nacional. Ante este panorama, destacó que la Provincia continúa fondeando con recursos propios la terminación de unidades habitacionales. Actualmente, se trabaja en unas 530 viviendas distribuidas en todo el territorio provincial correspondientes a programas previos como Casa Propia y el ex Procrear.
Asimismo, Rivero advirtió sobre el fuerte impacto que la crisis de la obra pública generó en el empleo sectorial. Explicó que, mientras que en los momentos de mayor actividad la construcción llegó a emplear entre 8.000 y 9.000 trabajadores en la provincia, la cifra actual se redujo drásticamente a menos de 2.000 puestos de trabajo registrados.
Por otro lado, el secretario señaló que el padrón de demanda habitacional provincial supera los 19.200 inscriptos, con más de la mitad concentrados en la ciudad capital, impulsado por familias de clase media que resignan el alquiler debido al incremento en el costo de vida. En cuanto al recupero de cuotas, el funcionario aclaró que los montos se mantienen accesibles en comparación con el mercado inmobiliario —con cuotas que varían entre los 80.000 y los 180.000 pesos— y apeló a la responsabilidad de los adjudicatarios para sostener el fondo solidario que permite reactivar la construcción de nuevas soluciones habitacionales.



